Premio Rioplatense año 2008

al Dr. José Domingo Ray (Argentina)
20 de mayo de 2008
Montevideo, República Oriental del Uruguay

PROGRAMA

Ofrenda floral en el monumento al General Artigas

Ofrenda floral en el monumento al General Artigas

Ofrenda floral en el monumento al General San Martin

Ofrenda floral en el monumento al General San Martin

 

 

 

 

 

 

 

 

Reunión del Rotary Club de Montevideo

• Izamiento de las banderas.
• Himnos nacionales argentino y uruguayo.

Mensaje de Bienvenida

Palabras del Presidente del Rotary Club de Montevideo, Sr. Ulises Daniel Varela

Señor Vicepresidente del Rotary Club de Buenos Aires; señor homenajeado Dr. José Domingo Ray, autoridades rotarias, estimados amigos y amigas: En nombre de la Junta Directiva de Rotary Club de Montevideo y de todos sus socios le damos a todos la más cordial bienvenida a nuestra casa.

Hoy ante la presencia de tan distinguida delegación del Rotary Club de Buenos Aires les decimos no sólo que están en su casa, que quizás sea sólo una frase, sino que están en su casa porque formamos parte de la misma familia donde nos une la cultura, el idioma y la historia. Y esa relación se confirma y se profundiza cuando afirmamos además nuestra calidad de rotarios, afianzando aún más la hermandad y la amistad rioplatense.

En 1960 ante una gran idea de nuestro recordado compañero rotario Don Camilo Fabini, los Rotary Clubes de Montevideo y de Buenos Aires resuelven instituir el Premio Rioplatense. El acta que firmamos ambos clubes y que se ratifica año tras año en forma ininterrumpida con el otorgamiento del premio a relevantes personalidades de ambos países expresa textualmente: “Un homenaje en vida a una personalidad argentina o uruguaya que por sus especiales méritos de trabajo y altas condiciones intelectuales y morales representara a ambos países y que con carácter anual y alternativamente dicha distinción se remitiera a una individualidad argentina con ceremonia en el Rotary Club de Montevideo y al año siguiente en el Rotary Club de Buenos Aires a un gran hombre uruguayo y así en lo sucesivo”.

Hoy tenemos el honor y el privilegio de tener en nuestra cabecera a varios premios rioplatenses como son el Ing. Alberto Ponce, Raúl Barbero, Julio Lacarte Muró y el Ing. Pablo Gorostiaga. En estos 48 años la nómina de brillantes personalidades elegidas ha consagrado por completo esta extraordinaria iniciativa. Al realizar estos actos de justo reconocimiento se dignifica la actividad rotaria y esto nos produce una satisfacción interior enorme, una felicidad incomparable.

Al finalizar quiero agradecer la presencia de todos ustedes que le están dando un marco excepcional a este acto. Deseo también felicitar al Rotary Club de Buenos Aires por la labor que realizan en su Club y decirle al Dr. José Domingo Ray que es un honor para nosotros incluir su nombre con la distinción honorífica de Premio Rioplatense de los Clubes Rotarios de Buenos Aires y Montevideo. El Vicepresidente del Rotary Club de Buenos Aires, Sr. David Martin, presentará al homenajeado y así podrán corroborar todos el acierto en su designación. Muchas gracias.

Presentación del premiado
Por el vicepresidente del Rotary Club de Buenos Aires, Sr. David Martin

Sr. Presidente del Rotary Club de Montevideo, Ulises Daniel Varela, Dr. José Domingo Ray, Premio Rioplatense Rotary Club 2008, rotarios de ambas márgenes del Plata, amigos y amigas.

Estoy seguro de que todos los que me precedieron en presentar al ilustre ciudadano argentino que se premia en estas ocasiones han dicho lo felices que estaban de estar en esta tierra bendita y generosa. Yo personalmente tuve un vínculo laboral que por 30 años me daba la oportunidad de visitar amigos y colegas de Montevideo. Destaco especialmente un recuerdo a mi colega, rotario y amigo Helios Maderni.

Tengo el grato honor de presentar a nuestro homenajeado debido a una indisposición de nuestro presidente Dr. Eduardo Rousseau de quien transmito sus más afectuosos saludos. Esta presentación me dio el inmenso placer de investigar más a fondo quién es “Pepe”, como lo llaman sus amigos. Lo conocía como un gran rotario, ex Presidente, una persona cálida que se brinda igual al nuevo rotario como al veterano, también conocía de sus sapiencias, experiencia y sano consejo de su posición de ex Presidente.

Lo primero que encontré fue lo importante que es en su vida su familia, su esposa –que está aquí presente–, los hijos, los nietos. Trataré de ser muy escueto y he visto que el Rotary Club de Montevideo ha sido muy generoso y puesto a disposición de ustedes el curriculum vitae. Pero es importante destacar que egresó del Colegio Champagnat con el Premio al más alto promedio. Años después la Sociedad de Exalumnos lo distinguió con el más alto honor. A través de un ex alumno del Champagnat que conozco, acerca de José Domingo Ray no escucho otra cosa que orgullo y respeto por lo que representa para ellos, pero eso es sólo el comienzo. Egresó de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires con el Premio al alumno “Sobresaliente” de su curso; el Premio Tedín Uriburu al más alto promedio y el Premio Raymundo J. Salvat en Derecho Civil más el Premio Institución Mitre. Se recibió de Doctor en Jurisprudencia con su tesis “Particularismo y Autonomía del Derecho Marítimo”. En su actividad profesional presidió la Asociación Argentina de Derecho Marítimo por 30 años, siendo actualmente su Presidente honorario. También es vicepresidente honorario del Comité Marítimo Internacional. Presidió la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales, se ha visto destacado en problemas internacionales que incluye la Comisión del Río de la Plata. Profesor, autor de más de trescientas publicaciones.

“Pepe” ingresó en nuestro Club en 1974 invitado por otro gran rotario como fue el ex presidente Dr. Carlos Ottolenghi, siendo su padrino otro ex presidente, el Dr. Alberto Dodero.

Miembro y Presidente del Ateneo Rotario en varios períodos, trabajó en muchísimos comités de nuestro Club del que fue Presidente en 1989-90. Premio KONEX (Diploma al Mérito) Humanidades en 1986.

Podría seguir enumerando distinciones pero terminaré con el extracto de las palabras pronunciadas por el Dr. Horacio García Belsunce cuando fue admitido el Dr. José Domigo Ray a la Academia de Ciencias de Buenos Aires como miembro titular. Y decía el Dr. Belsunce: “Es más que un acierto el incorporar a una personalidad de tanta relevancia en el orden científico y de tan alto perfil cultural e interdisciplinario”. Y en su frase final acotaba: “A un hombre que más allá del científico, el publicista y el docente es un ser dotado de altas calidades humanas que ha hecho y hace un culto de la amistad”. Según estas expresiones creo que se resume a un gran rotario.

Señoras y señores es un gran honor para mí hablar en esta tribuna y presentar a un gran ser humano como es el Dr. José Domingo Ray a quien hoy distinguimos los clubes rotarios de Montevideo y de Buenos Aires.

Mensaje del Dr. José Domingo Ray

Sr. Presidente del Rotary Club de Montevideo; Sr. Vicepresidente del Rotary Club de Buenos Aires, amigos rotarios.

Mis primeras palabras son expresión de un profundo sentimiento de gratitud ante el otorgamiento del Premio Rioplatense y el honor que ello implica.

Dr. José  Domingo Ray

Dr. José Domingo Ray

No voy a brindar el historial de este Premio y me remito a lo que ya se ha dicho. Desde que se instituyó en el año 1959, y se acordó a Don Bernardo A. Houssay en 1960, ha sido otorgado a grandes personalidades que se distinguieron en el campo de la ciencia y de la cultura en el más amplio sentido de la palabra. Se explica así, que la distinción acordada la considere como uno de los laureles más preciados y renueva mi compromiso de contribuir en la medida de mis posibilidades al servicio que Rotary presta a la comunidad.

Mi agradecimiento a David Martin por sus palabras que traducen generosidad y amistad.

Al asumir la presidencia de nuestro Club muchos años atrás y después al celebrar el 80º aniversario de su fundación, recordé que en su libro “Los tiempos modernos”, Paul Johnson destacaba la importancia de Rotary afirmando que un Presidente de los Estados Unidos de América, elegido con más del 60% de los votos, Warren Harding, frente a los problemas que tenía el gran país del Norte, decía que si logramos instalar un club rotario en todas las ciudades y pueblos de Estados Unidos podríamos descansar tranquilos, seguros de que nuestros ideales de libertad y civilización progresarían.

Es que Rotary fomenta la solidaridad libre y voluntaria para la paz y el bien común y en estos años este pensamiento es relevante ante las circunstancias que prevalecen en el ámbito nacional e internacional.

Entre las tareas y finalidades que figuran en la agenda de nuestro Club y que las comisiones deben llevar adelante, destaco la referente a la educación en los distintos niveles desde la familiar hasta la universitaria y de posgrado, así como la referente a la exaltación de los valores éticos, cívicos y de justicia. Con la ética se combatirá la corrupción, con el civismo se enfrentará la apatía frente a los problemas públicos y con la prevalencia de la justicia se cumplirá en el sentido aristotélico y tomista con la regla de la armonía y la igualdad.

Ortega y Gasset nos decía que no se puede esperar mucho de una juventud que no se interese por lo público y que no tienda a adquirir un repertorio de ideas valiosas frente a la realidad social e intelectual. Debe ocuparse de la política, afinando su sensibilidad para ajustarse a las normas éticas que muchas veces se conocen, se aceptan mentalmente pero no se cumplen. Y haciendo referencia a la ética que se utiliza como equivalente a moral es evidente que ella se debe plasmar en la conducta, en la esfera de la vida práctica de cada uno.

A ello me refería hace unos años, en un club rotario de nuestro distrito, afirmando que el civismo es un conjunto de ideas, sentimientos y actitudes que deben volcarse a la comunidad. Propugnamos la prevalencia del espíritu crítico, constructivo, en la oposición a las deficiencias en la vida política y en el funcionamiento de sus instituciones.

Esta actividad implica comprensión y simpatía lúcida por todo lo que conduzca al bien de la comunidad, preocupación y esfuerzo para encarar todo aquello que reclama su reforma.

Es fundamental la defensa de los valores tradicionales, orden, solidaridad, legalidad y justicia y deben prevalecer en las instituciones no sólo en las públicas sino también en las privadas. Los rotarios debemos impulsar y hacer lo necesario para su difusión y su afianzamiento en la sociedad.

La fraternal relación entre la República Oriental del Uruguay y la República Argentina se remonta a la existente entre los habitantes de ambas márgenes del Río de la Plata, anterior a la fundación del Virreinato y la Independencia. Esa relación se ha acrecentado con el transcurso de los años y se pone de manifiesto con la entrega de este premio.

Como testimonio de carácter personal traigo a colación la vinculación que tenemos la Asociación Argentina con la Uruguaya de Derecho Marítimo y que se exteriorizó en el año 2005 con motivo de celebrar la nuestra el centenario de su fundación. Esa relación trae a mi recuerdo la que tuve con el Dr. Rodolfo Mezzera Álvarez, cuyo libro sobre la materia recomendaba a los estudiantes desde que asumí la cátedra de Derecho de la Navegación de la Universidad de La Plata en noviembre de 1955 y luego en la de Buenos Aires al año siguiente.

Conocí personalmente al Dr. Mezzera Álvarez en 1956 cuando encabezaba como decano la delegación uruguaya a las jornadas organizadas en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en homenaje a dos destacados juristas nacidos en la República Oriental del Uruguay: Eduardo Couture y Héctor Lafaille, famosos en ambas márgenes del Río de la Plata. Eduardo Couture fue uno de los más eminentes juristas de Latinoamérica y Héctor Lafaille el maestro de generaciones de profesores y abogados civilistas en la República Argentina y en el exterior.

No resisto a la tentación de señalar que después de esa jornada de homenaje a Couture y Lafaille, Mezzera Álvarez me invitó a disertar en la Facultad de Derecho de Montevideo y en la Asociación Uruguaya de Derecho Marítimo y en esa oportunidad me instó a que organizara las que fueron las primeras jornadas sobre Derecho Marítimo en Latinoamérica luego en 1960 y a las que concurrieron figuras de renombre mundial. Lamentablemente poco después, es decir en los primeros años de la década de 1960, Mezzera Álvarez falleció cuando mucho podía brindar y tenía en mente la elaboración de un Tratado de Derecho Comercial. El sentimiento de pesar se puso de manifiesto en el homenaje que le tributamos en nuestra Facultad con la presencia de las autoridades, profesores de la casa y otras universidades, diplomáticos y miembros de su familia.

Algunas de esas circunstancias y lo que significaban para mí las comenté con mi amigo Eduardo Rocca Couture cuando él presidía este Club y yo el de Buenos Aires en ocasión de la entrega del Premio Rioplatense al Dr. Horacio Rodríguez Castells. Tuve el placer ayer de que nos recibiera y agradecer una vez más las atenciones de Rocca Couture y de su Señora.

Formo parte de una generación que estuvo signada por los hechos que gravitaron en nuestro país como consecuencia de los enfrentamientos del siglo pasado, de la segunda guerra mundial y de los años posteriores a su finalización. Me interesó mucho la política pero no milité en ningún partido y esto me lleva a recordar que Ortega en un artículo titulado “No ser hombre de partido” del año 1930 lo justificaba diciendo que no se trata de adscribirse a algo hecho como quien toma un autobús para descansar a fin de no caminar con la fatiga de sus propias piernas.

No hay duda que se trata de una justificación, pero se explica cuando la persona no se encuentra consustanciado con las alternativas que ofrecen los partidos. Y aquí la reacción del ilustre pensador. “Sin embargo debe reconocerse el mérito de quienes se ocupan de la cosa pública con honestidad y eficiencia militando en el partido de su elección”.

Como abogado no puedo dejar de destacar que la democracia no se agota en el acto eleccionario y que lo fundamental es el imperio del “Estado de Derecho” y debemos hacer lo necesario para su afianzamiento.

No tuve oportunidad de ejercer la docencia en la enseñanza secundaria pero sí en la universitaria. Durante años fui titular de la Cátedra de Derecho Marítimo y Aeronáutico y siendo profesor titular interino en 1957 en la Universidad de Buenos Aires me inicié promoviendo los llamados cursos de promoción sin examen que yo calificaba de promoción por concepto, ya que en cada clase se interrogaba sobre el tema de la anterior y exponía acerca del que estaba asignado para la próxima. Se establecía una relación entre profesor y alumno que instaba al diálogo y ello no iba en desmedro de las que tradicionalmente se denominaban clases magistrales que era el sistema prevaleciente en mi época de estudiante y que nos permitió conocer a profesores de primer plano en el campo del Derecho y, a veces, en el de la función pública.

La importancia de esos diálogos fue muy grande porque a la par que estimulaba al alumno daba una idea cabal al profesor del resultado de su exposición.

Es que el diálogo supone la consideración del punto de vista de los intervinientes y la posibilidad de sentar fructuosas conclusiones y superar enfoques o presupuestos equivocados. Desde luego que implica acceder al mismo con conocimiento del tema que se aborda.

Amigos rotarios:

No prolongaré esta exposición, teñida de algunos recuerdos de mi juventud y de pensamientos sobre Rotary, la educación, la política y la función docente, pero sí debo expresar mi agradecimiento al Altísimo por lo que se me ha brindado a lo largo de los años y que pueda recibir este Premio en compañía de mi Señora, quien en representación de mi familia será depositaria de su testimonio. Mi reconocimiento para mis maestros y mis colegas de los cuerpos colegiados a que he pertenecido. Gracias a todos ustedes, al Rotary Club de Montevideo y al de Buenos Aires, padrino y ahijado, respectivamente, a quienes propusieron mi persona para recibir este galardón y a quienes me han acompañado, asociándose a este acto que quedará grabado en mi memoria. Muchas gracias.

Curriculum Vitae del Dr. José Domingo Ray: Nació en Buenos Aires y se educó en el Colegio Champagnat. Egresó como bachiller en 1938 con el Premio “Al Más Alto Promedio”. Se recibió en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires con las más altas distinciones y premios: Universitario (Medalla de Oro 1939/1944 al alumno “sobresaliente” del curso de 1944), Tedín Uriburu (más alto promedio) y Raymundo J. Salvat (Derecho Civil). Premio Institución Mitre por el trabajo en colaboración sobre “Acción subrogatoria” (1942-1943). Doctor en Jurisprudencia con su tesis “Particularismo y Autonomía del Derecho Marítimo” recomendada al Premio Facultad. Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires (1987). Miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires (1975) y y Presidente (abril 1995-1998). Miembro titular de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Presidente de la Asociación Argentina de Derecho Marítimo y vicepresidente honorario del Comité Marítimo Nacional. Profesor titular interino de la Universidad de La Plata (1955-1958). Miembro honorario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid. Miembro honorario de la Asociación Venezolana y de la Peruana de Derecho Marítimo. Miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Sociales y Políticas de Venezuela. Ex Presidente y miembro honorario de la Asociación Argentina de Derecho Comparado. Delegado argentino en conferencias privadas y diplomáticas de Derecho Civil, comercial y Marítimo y ha disertado en universidades y entidades públicas y privadas de Europa y América (Londres, París, Madrid, El Pireo, Tel Aviv, Caracas, Cartagena de Indias, Lima, Río de Janeiro, Montevideo, Santiago de Chile, etc.). Consultor de O.M.I. y de las Naciones Unidas (1986) y de la O.E.A. en el curso de la década de 1980. Miembro de la comisión del Senado de la Nación constituida para dictaminar sobre el “Proyecto de Unificación de la Legislación Civil y Comercial” (1987). Asesor ad honorem del Ministerio de Justicia para la reforma de la legislación marítima (1966). Conjuez de la Corte Suprema de la Nación (1963 y 1981). Miembro del Consejo Consultivo de la Cámara Argentina de Comercio. Árbitro en problema internacionales (Comisión del Río de la Plata). Jurado para la designación de profesores en facultades nacionales de Derecho y Ciencias Sociales en numerosas oportunidades. Miembro del Consejo Directivo (1962-1966) y del Académico (1971-1973) de la Facultad de Derecho de la UBA. Premio KONEX (Diploma al Mérito) Humanidades (1986): Derecho Privado, Comercial, Navegación y Laboral. Jurado para discernir premios KONEX – Humanidades (1966). Instituciones, Comunidad, Empresa (1988). Premio “Hermano Sixto” instituido por la Sociedad de Ex Alumnos del Colegio Champagnat. Autor de más de trescientas publicaciones: trabajos, libros, notas y comentarios sobre temas de derecho en general, derecho público y privado, pedagogía universitaria y sobre derecho de la navegación (marítimo, fluvial y aeronáutico). En 1997 concluyó el texto de su obra “Derecho de la Navegación”, con referencias al Comercio Exterior, en tres Tomos (1992-1994 y 1997) con un Apéndice (I) (1992). Ingresó en el Rotary Club de Buenos Aires en 1974, invitado por el Dr. Carlos Ottolenghi. Su padrino rotario fue el Dr. Alberto Dodero. Formó parte del Comité de Clasificaciones y fue presidente del Ateneo Rotario en varios ejercicios. En 1981 fue vicepresidente y presidente en 1989-1990. Integra el Areópago Rotario (Consejo de ex Presidentes).

En el centro el homenajeado, Dr. José Domingo Ray, a la izquierda nuestro vicepresidente primero David Martin acompañado por directivos del RC de Montevideo

En el centro el homenajeado, Dr. José Domingo Ray, a la izquierda nuestro vicepresidente primero David Martin acompañado por directivos del RC de Montevideo

Distinciones entregadas

  • 1960 Dr. Bernardo A. Houssay
  • 1961 Prof. Alberto Zum Felde
  • 1962 Dr. Alberto Gainza Paz
  • 1963 Don José Belloni
  • 1964 Dr. Cupertino del Campo
  • 1965 Dr. José F. Arias
  • 1966 Dr. Abel Sánchez Díaz
  • 1967 Dr. Justo M. Alonso
  • 1968 Prof. José Antonio Oría
  • 1969 Dr. Carlos V. Stajano
  • 1970 Dr. Atilio Dell’Oro Maini
  • 1971 Ing. Federico E. Capurro
  • 1972 Dr. Eduardo B. Busso
  • 1973 Prof. Emilio Verdesio
  • 1974 Dr. Ing. Manuel F. Castello
  • 1975 Dr. Roberto Velasco Lombardini
  • 1976 Dr. Osvaldo Loudet
  • 1977 Gral. (R) Tydeo Larre Borges
  • 1978 Dr. Venancio Deulofeu
  • 1979 Prof. Dr. Eduardo C. Palma
  • 1980 Dr. José Heriberto Martínez
  • 1981 Dr. Camilo Fabini
  • 1982 Prof. Dr. Luis Federico Leloir
  • 1983 Prof. Cr. Enrique Iglesias
  • 1984 Prof. Dr. Carlos E. Ottolenghi
  • 1985 Don Alejandro Raúl Fontaina
  • 1986 Dr. Bonifacio del Carril
  • 1987 Dr. Fernando Herrera Ramos
  • 1988 Dr. Marcos Aurelio Risolía
  • 1989 Prof. Oscar Secco Ellauri
  • 1990 Dr. Horacio Rodríguez Castells
  • 1991 Dr. Horacio Gutiérrez Blanco
  • 1992 Sr. Adolfo Bioy Casares
  • 1993 Sra. María E. García y Etchegoyhen de Lorenzo
  • 1994 Arq. Arturo Julio Dubourg
  • 1995 Dr. Orestes Fiandra
  • 1996 Dr. Osvaldo Fustinoni
  • 1997 Arq. Walter Pintos Risso
  • 1998 Dr. Carlos María Gelly y Obes
  • 1999 Dr. Washington Beltrán
  • 2000 Ing. Pablo Gorostiaga
  • 2001 Prof. Fernando Assunção
  • 2002 Sra. Jeannette Arata de Erize
  • 2003 Emb. Julio Lacarte Muró
  • 2004 Dr. Pedro Simoncini
  • 2005 Ing. Alberto Ponce Delgado
  • 2006 Dr. José Claudio Escribano
  • 2007 Sr. Raúl E. Barbero

Junta Directiva del Rotary Club de Buenos Aires (2007 – 2008)

  • Presidente: Eduardo A. Rousseau
  • Vicepresidente 1º: David Martin
  • Vicepresidente 2º: Eduardo A. Santamarina
  • Secretario honorario: Guillermo Saracco
  • Prosecretario: Enrique Gobbée
  • Tesorero: Marcos Bertin
  • Protesorero: Jorge Grinpelc
  • Vocales titulares: Horacio López Santiso y Felipe de la Balze
  • Vocales suplentes: Juan José Iribarren y Alfredo Campos
  • Comisión Fiscalizadora de Cuentas
  • Miembros titulares: Máximo Bomchil, Carlos Leone y José Alberto Schuster
  • Miembros suplentes: Pedro Morgante y Marcos Pejacsevich
  • Presidente del Areópago Rotario: José Cantón
  • Presidente 2008/2009: Eduardo A. Pigretti
  • Gobernador del Distrito 4890 de R.I.: Carlos Matalón
  • Presidente de R.I.: Wilfrid J. Wilkinson