Premio Rioplatense año 2005

Actos protocolares en la mañana

10:30 Lugar de encuentro de las delegaciones: Lobby del Plaza Hotel.
11:00 Ofrenda floral en el Monumento al General Artigas (Austria y Tagle).
11:30   Ofrenda floral en el Monumento al General San Martín, Retiro.

Ofrenda floral en el Monumento al General San Martín, Retiro.

Ofrenda floral en el Monumento al General San Martín, Retiro.

Reunión del Rotary Club de Buenos Aires (En el Marriott Plaza Hotel)

12:00 Copa de compañerismo rotario.
13:00 Izamiento de las banderas argentina, uruguaya y rotaria.

Himnos nacionales argentino y uruguayo.

Bienvenida y ofrecimiento del agasajo, por el Presidente del RCBA.

Presentación del Premiado, por el Presidente del RCM.

Entrega de la distinción al Ing. Alberto Ponce Delgado.

Palabras de recepción del Premio, por el Ing. Ponce Delgado. (15’).

14:00 Saludo de cumpleaños, por el consocio Eduardo Pigretti.
14:10 Brindis, por el Presidente del RCBA (Anuncio premio rotario con Río de Janeiro, Brasil)
14:30 Cierre de la reunión.

Reunión del Rotary Club de Buenos Aires (En el Marriott Plaza Hotel)

Reunión del Rotary Club de Buenos Aires (En el Marriott Plaza Hotel)

Calificados asistentes

Acompañaron a nuestro presidente en la mesa cabecera el distinguido profesional premiado, ingeniero Alberto Ponce Delgado y su esposa Norma Calvete; el presidente del Rotary Club de Montevideo, Ernesto Berro Hontou y su señora, Estela González; la doctora Teresa Morato, directora del Departamento Cultural de la Embajada Uru guaya; el Dr. Carlos Mendive, agregado cultural de esa representación diplomática; el presidente de la Academia Nacional de la Ingeniería, Ing. Arturo Bignoli y su esposa; el gobernador de nuestro distrito, Ing. Ricardo Salerno; la presidenta de ADARBA, Estela Guevara Achával de Bastanchuri y su esposo, nuestro consocio Carlos Bastanchuri; el presidente del Rotary Club Rio de la Plata, Hernán Pflaum; los invitados de nuestro premiado, Prof. Roberto Carretero y Sra. , y .el lng. Tomás del Carril y Sra.; el primer vicepresidente. del club padrino, Eduardo Rocca Coutoure y Sra, así como también el secretario de esa institución, Sergio Machado Belza y Sra.
También integraron esta importante cabecera el socio honorario y embajador argentino, Guillermo de la Plaza; el EGD del distrito 4980, Ricardo González Arcos y Sra.; los ex presidentes Ramon Requesens y Humberto Tundisi y Sras.; los ex premiados, Fernando Asuncao, Pedro Simoncini y Sra., y el Ing. Pablo Gorostiaga y Sra.; el presidente de nuestro Areópago, Dr. Eduardo Roca; nuestros vicepresidentes Marcelo Salerno y Sra., Eduardo Rousseau y Sra.; nuestro ex presidente José Roberto Cantón; y los consocios Carlos Heguy y José Matarrese.
Nos acompañaron, además, los rotarios Daniel González, Angel lommi, Jorge Larrañaga y Daniel Mazza, de Haedo; Marcelo Martin, de Rosario; Rubén Viegas, de Sarandí; Carlos Lobalzo, de Villa Real-Versailles; Bruce Powell, de Centerville, Estados Unidos de América; Ken Davis y Sra., de Hont Valley, Estados Unidos de América; John Okaronon, de Jinja, Uganda; Ronald Williams, de O ‘Fallon, Estados Unidos de América; Fernando Assunccao, Raúl Barbato y Sra., Andrés Beyhaut, Antonio Castro, Gorda Suárez y Sra., Ricardo González Arcos y Sra., Domingo Iribarne y Sra., Leonel Linares y Sra., Sergio Machado y Sra., Ariel Rodríguez Cardozo y Sra., Jorge Rohr y Sra., y Daniel Varela, todos ellos de Montevideo, Uruguay.
Resulta oportuno destacar que al.iniciarse este encuentro de confraternidad rioplatense, tuvieron a su cargo el izado de las banderas argentina, uruguaya y rotaria, el presidente del Areópago Rotarío, Eduardo Roca; el lng. Alberto Ponce Delgado y el presidente del Rotary Club de Montevideo, Ernesto Berro Hontou, respectivamente.

Palabras de nuestro Presidente D. Ernesto BERRO en el acto de entrega del Premio Rioplatense 2005

Señor Presidente del Rotary Club de Buenos Aires, Don Ramón A. Arosa
Señor Gobernador del Distrito 4890, Don Ricardo Salerno
Estimados compañeros rotarios
Señoras y Señores

Es un alto honor para mis compañeros del Rotary Club de Montevideo y para mí particularmente concurrir al Rotary Club de Buenos Aires para asistir al otorgamiento del Premio Rioplatense a un destacado compatriota y rotario como lo es el Ingeniero Don Alberto Ponce Delgado.

Para nosotros, los orientales, resulta siempre altamente grato participar en actos en la República Argentina y máxime si a ello le agregamos este componente de la fraternidad rotaria. Así estuvimos en la celebración de la Campana en este Club, acompañándoles, así fuimos a Córdoba al festejo del Centenario y a su Congreso de América sin Fronteras. Es para nosotros una verdadera alegría retomar una y otra vez el viejo diálogo. Como sucediera esta mañana al concurrir a los monumentos a nuestros héroes, ya que Artigas es un Coronel ungido como tal por la Junta revolucionaria de Buenos Aires y San Martín es tan héroe nuestro como lo prueban su monumento y una gran avenida de Montevideo. Los nombres de nuestros héroes se entrecruzan en el nomenclator y, por supuesto, en las páginas de la historia. Porque la línea divisoria establecida por nuestras leyes, no alcanza para afectar la raíz común ni los hechos esenciales. La mención de Reconquista, Piedras e Ituzaingó son recuerdos en común que provocan análogos ecos en nuestros corazones, a lo que se suma que ambos pueblos prestáramos juramento simultáneamente a la primer Constitución de 1826. A esto debemos sumar la tan frecuente como sólida cohesión que aportan los lazos de sangre y los consecuentes afectos en común.

Paradojalmente, han sido dos ríos de amplio cauce los que, con sus aguas -tantas veces encrespadas-, marcaran los límites naturales a ambas ramas de la familia. Hasta que los ingenieros y los políticos, imaginaron y decidieron los puentes. Que son una expresión concreta, permanente y de sencilla utilización. Los obstáculos de la naturaleza quedaron entonces definitivamente superados y hoy los puentes nos unen, como brazos tendidos fraternalmente sobre sus corrientes como hace ya unos años en forma tan expresiva lo definiera el doctor Aletta de Silva. De los tres que en la actualidad tenemos hay uno que posee mayor la importancia y es el que nos une entre Fray Bentos y Puerto Unzué. Se denomina Puente Libertador General San Martín y es tecnológicamente del más alto nivel. Precisamente hoy rendimos homenaje a su creador, a su autor intelectual y material, el Ingeniero Don Alberto Ponce Delgado, para recibir del Rotary Club de Buenos Aires el Premio Rioplatense, en su cuadragésima sexta versión, que comenzara en 1960 con el ilustre doctor don Bernardo Houssay. Premio, entonces, de la mayor alcurnia pues durante estas cuarenta y cinco versiones precedentes ha servido para honrar a muchas de las más destacadas figuras de ambas márgenes.

Alberto Ponce fue un brillante estudiante de la Facultad de Ingeniería por lo que se gradúa recibiendo la medalla de Oro de1957. De allí partió al viejo mundo para disfrutar de becas de estudio y realizar trabajos de investigación en Francia, Holanda, Italia y Portugal. Es docente desde 1950 y en una carrera siempre ascendente, es ahora, desde 1997, el Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Montevideo.

Paralelamente desarrolla una carrera profesional sumamente exitosa, digamos como ejemplo que el referido Puente Libertador General San Martín fue en el momento de su implantación record mundial en hormigón postensado con su tramo central de 220 m de luz. Pero de ningún modo el Ingeniero Ponce ha descansado sobre los laureles. Se trata de un profesional profundamente trabajador que, además de formar una exitosa empresa de su especialidad, ha realizado una infinidad de obras de gran significación técnica. Es autor del puente sobre el Río Negro, primero ferroviario, luego mixto y finalmente sólo carretero, que es el puente más largo del territorio uruguayo. Es autor del segundo puente sobre el Arroyo Maldonado. Es autor del proyecto de los refuerzos, de más de 1.200 m, de los muelles del puerto de Montevideo, y del Muelle de Escala como Terminal de contenedores, de muchos otros. puentes, obras de pistas de Aeropuertos, estructuras de estadios, como el del estadio deportivo de Maldonado, el estadio cerrado de Paysandú, terminales de ómnibus y mucho más. Es un reputado asesor y ha participado como árbitro en diversas ocasiones. Ha sido honrado por sus colegas en innúmeras oportunidades. Para dos períodos fue elegido Presidente de la Asociación de Ingenieros, es miembro de la Academia Nacional de Ingeniería desde 1977, integra la Academia Panamericana de Ingeniería y es Correspondiente de la Academia argentina. En 1996 fue designado por la Asociación de Ingenieros del Uruguay, conjuntamente con el Ing. Eladio Dieste, Ingeniero Destacado 1995 y en 1996 recibe el Premio Génesis del Ministerio de Industria, Energía y Minería a los inventores nacionales. Su currículum vitae sigue, sigue y sigue. Yo sólo puedo agregar que como rotarío, como uruguayo y como hombre de su generación, me siento –por poder ser su compatriota, su compañero y su amigo– profundamente honrado de esta selección.

Puede estar el señor Presidente, pueden estar los miembros del Rotary Club de Buenos Aires, en esta año de la celebración del Centenario, absolutamente seguros que el Rotary que representamos, esto es el Rotary Club de Montevideo, tiene el mayor orgullo al compartir, año a año, el otorgamiento de este Premio que es un título que nos sirve para compartir y reafirmar el más profundo sentimiento fraterno. Muchas gracias.

PREMIO RIOPLATENSE 2005
Discurso pronunciado por el Ing. Alberto PONCE DELGADO

Sr. Presidente del Rotary Club Buenos Aires Don Ramón Arosa, Sr. Presidente del Rotary Club Montevideo Don Ernesto Berro Hontou Sra., Sr. Representantes del Sr. Embajador del Uruguay y Sr. Gobernador del Distrito 4890 de Rotary Ing. Ricardo Salerno. Señoras y Señores.

Es mi deseo en primer lugar agradecer muy especialmente al Rotary Club de Buenos Aires, por el amable recibimiento en este querido país.

También a los amigos del Rotary Club de Buenos Aires que hoy nos hacen el honor de acompañamos y a los compañeros del Rotary Club Montevideo, que han hecho el esfuerzo y, porqué no decirlo, sacrificaron sus ocupaciones de estos días para acompañamos en este generoso premio que me han adjudicado.

Quiero también expresar un especial saludo a las esposas que prestigian este acto con su presencia.

Y completando este saludo que lleva también mi agradecimiento a los miembros del Rotary Club Montevideo, por haberme propuesto para este prestigioso premio que recibiré hoy con un sincero y emocionado reconocimiento.

Al Rotary Club Buenos Aires quiero agradecerle efusivamente haber aceptado la propuesta de Rotary Club Montevideo, de concederme el Premio Rioplatense, y este maravilloso acto, en el cual me siento abrumado por no creerme merecedor de semejante honor.
Agradecimiento también a la nutrida delegación de Rotaríos que acompañan este acto, y demás amigos aquí presentes, que no hace más que demostrar la amistad que me brindan, a más del apoyo que dan a esta cordial reunión de argentinos y uruguayos.

Quiero muy especialmente agradecer las palabras del Presidente del Rotary Club Montevideo Ernesto Berro Hontou, que como imaginaba, en base a su natural amabilidad, me presentó con la clásica generosidad de un excelente Rotario y amigo.

Reuniones como ésta son expresiones de la relación que une a nuestros pueblos, y que cada vez más es necesario manifestarlas, para honrar en esta forma a los próceres de nuestra historia, tal como lo materializamos en el día de hoy con nuestros máximos héroes.

En mi vida como ciudadano y como técnico y como docente durante tantos años, sólo he aspirado a desempeñarme correctamente, en mi familia, en la sociedad, en los proyectos y en las obras, y en la enseñanza, para dar todo lo que pueda saber a mis alumnos, de quiénes siempre he recibido generosamente su apoyo y amistad.

Es sólo eso lo que me ha guiado en mi vida, pero no siento ser por ese motivo, que guía también a todos ustedes, hacerme merecedor de tan importante premio. Con. estos actos el Rotary Club de Buenos Aires y el Rotary Club Montevideo tienden una vez más un generoso puente de amistad y un afectuoso abrazo entre ambas márgenes del Plata.

También a veces, se tienden puentes materiales, que son a su manera, abrazos entre las comarcas que unen. Ese es sin duda el caso del Puente Libertador General San Martín sobre el Río Uruguay uniendo a nuestros dos países.
y en ese caso, nosotros y miles de personas más, hemos tendido con ese puente, un puente material para unión de los pobladores de ambas naciones.Y lo menciono en particular por lo que ha representado para mí, y también en cuanto a facilitar el acercamiento social, comercial, turístico y cultural entre nuestros pueblos.

Este momento para mí es también un momento en que participo, gracias a la amistad y generosidad de ustedes, de un emocionado abrazo entre dos países, hermanados por la historia y por actos como éste, en que, me han distinguido con varios preciados honores, dado que además de adjudicarme el premio rioplatense, hoy acompañado de Uds. hemos homenajeado a nuestros grandes Próceres, José de San Martín y José Gervasio Artigas.

En el mismo sentido de lo expresado antes, como una anécdota de las tantas que tienen lugar en todas las obras, les contaré que en el Puente Libertador General San Martín, en una de las etapas finales de su construcción, cuando se colocaba la primer viga prefabricada, -que era una de las 4 del último tramo que completaban la unión física entre los dos países-, como Director de la Obra, yo estaba al borde de ese tramo final, del lado Uruguay junto al punto en el que la grúa flotante iba a colocar -a 50 mts. de altura sobre las aguas del Río Uruguay- la viga sobre su apoyo, y me lancé antes de que la soltara la grúa, a caminar sobre ella, para ser el primero en cruzar a pie entre Uruguay y Argentina. Sentí esta actitud como tener un inocente y anónimo honor, pero para mí muy emotivo, de dar mi sencillo abrazo físico a nuestros dos Países, agregándome una pequeña y personal anécdota a una historia que nos une estrechamente.

Grata fue mi impresión que poco después de haber transitado sobre la viga recién colocada, una fila de personas, se lanzaba a hacer ese arriesgado cruce, para quienes no estaban acostumbrados a esos tránsitos en la altura. Y algunas de esas personas, eran miembros de la Comisión Internacional del Puente, otros eran periodistas, técnicos, políticos, o personas presentes en ese acto. También todos ellos habían sentido la emoción de unir a nuestros dos países, cruzando a pie el espacio que se completaba del puente al colocar esa viga.

La obra del puente duró poco menos de 4 años y durante este tiempo surgieron muchas experiencias que quienes las vivimos recordamos con cariño.
Por ejemplo cuando el puente se terminó, estaba previsto hacer un ensayo de carga, con 40 camiones cargados al máximo de su capacidad.
Cuando los camioneros contratados, con sus camiones cargados, se dieron cuenta para qué habían sido requeridos, es decir cargar con 1000 toneladas el tramo central de 220 metros de luz entre apoyos, algunos expresaron su temor de que existiera peligro en esa operación.
Pero mi familia, es decir mi señora y mis dos hijos aquí presentes, que en ese momento eran pequeños, habían ido a presenciar esa prueba culminante de la construcción del puente.

Frente a la desconfianza y el temor de algunos camioneros, nos instalamos los 4 en el centro del tramo a ensayar, y desde allí di la orden de comenzar a entrar al tramo central, gradualmente y en doble fila a los camiones, mientras se tomaban medidas de las deformaciones que sufría la estructura, para verificar su comportamiento bajo cada etapa de carga. El resultado comparado con el cálculo teórico resultó el correcto y la aventura de los camioneros terminó felizmente.

y allí me enteré por uno de los camioneros, que él había pasado a uno por uno de sus colegas, una revista: Selecciones del Readers Digest que traía un artículo titulado “El día que se hundió el gran Puente” describiendo una catástrofe que había sucedido recientemente en Australia. El camionero gracioso, me regaló la revista, que guardo entre mis documentos del ensayo de carga.
y así como esta anécdota, se nos daban continuamente motivos para sentir en nuestro propio trabajo en la construcción del puente, que hermanados por el esfuerzo, obreros argentinos y uruguayos en un número de aproximadamente mil personas, colaboraban trabajando en conjunto, sin diferencias de ningún tipo durante los 4 años que duró la obra del Puente hoy llamado Libertador General San Martín, que fue récord mundial en cuanto a salvar con su tramo central, la luz más grande del mundo en su tipo.
Además este puente estaba bajo la supervisión de una Comisión Internacional Argentino-Uruguaya (COMPAU) que hizo honor a los dos países por su honradez y empuje puesto en la tarea. Fue así que con su apoyo, logramos en la Dirección de Obra, que el costo de la misma fuera menor a su presupuesto de licitación. Eso sólo se pudo lograr apoyándonos en la Comisión Internacional y trabajando en excelente relación con el personal obrero, como una expresión más de la hermandad de los dos países.

Ese sentimiento de hermandad y amistad es también lo que sentimos en Rotary, y este Premio Rioplatense que generosamente me están otorgando, es una muestra más de la calidez humana que existe en el seno de Rotary y también en la relación con el medio, en donde con la vocación de servicio de sus miembros, se realizan obras que representan la misma solidaridad humana, en aquellos actos que están al alcance de quienes quieren sembrar comprensión y ayuda al medio que nos rodea, a la vez que brindar la fraterna camaradería que están -todos ustedes- demostrando hoy al acompañar en este acto, a este modesto miembro del Rotary Club de Montevideo, que emocionadamente les agradece de todo corazón la distinción de que es objeto.

Muchas gracias amigos. Y como final quiero obsequiar a Rotary Club de Buenos Aires, mi libro sobre el Puente Libertador General San Martín. Sería un gran honor que lo incluyeran en su biblioteca, como recuerdo de esta estupenda reunión y como una descripción de la obra que une a nuestros dos países.

Y allí me enteré por uno de los camioneros, que él había pasado a uno por uno de sus colegas, una revista: Selecciones del Readers Digest que traía un artículo titulado “El día que se hundió el gran Puente” describiendo una catástrofe que había sucedido recientemente en Australia. El camionero gracioso, me regaló la revista, que guardo entre mis documentos del ensayo de carga.

Y así como esta anécdota, se nos daban continuamente motivos para sentir en nuestro propio trabajo en la construcción del puente, que hermanados por el esfuerzo, obreros argentinos y uruguayos en un número de aproximadamente mil personas, colaboraban trabajando en conjunto, sin diferencias de ningún tipo durante los 4 años que duró la obra del Puente hoy llamado Libertador General San Martín, que fue récord mundial en cuanto a salvar con su tramo central, la luz más grande del mundo en su tipo.

Además este puente estaba bajo la supervisión de una Comisión Internacional Argentino-Uruguaya (COMPAU) que hizo honor a los dos países por su honradez y empuje puesto en la tarea. Fue así que con su apoyo, logramos en la Dirección de Obra, que el costo de la misma fuera menor a su presupuesto de licitación. Eso sólo se pudo lograr apoyándonos en la Comisión Internacional y trabajando en excelente relación con el personal obrero, como una expresión más de la hermandad de los dos países.

Ese sentimiento de hermandad y amistad es también lo que sentimos en Rotary, y este Premio Rioplatense que generosamente me están otorgando, es una muestra más de la calidez humana que existe en el seno de Rotary y también en la relación con el medio, en donde con la vocación de servicio de sus miembros, se realizan obras que representan la misma solidaridad humana, en aquellos actos que están al alcance de quienes quieren sembrar comprensión y ayuda al medio que nos rodea, a la vez que brindar la fraterna camaradería que están -todos ustedes- demostrando hayal acompañar en este acto, a este modesto miembro del Rotary Club de Montevideo, que emocionadamente les agradece de todo corazón la distinción de que es objeto.

Muchas gracias amigos. Y como final quiero obsequiar a Rotary Club de Buenos Aires, mi libro sobre el Puente Libertador General San Martín. Sería un gran honor que lo incluyeran en su biblioteca, como recuerdo de esta estupenda reunión y como una descripción de la obra que une a nuestros dos países.

Tradicional saludo de cumpleaños

Como es costumbre en nuestro Club, en la Última reunión del mes celebramos el cumpleaños de los consocios.
El presidente del comité de Copañerismo, Jose Matarrse, tuvo a su cargo brindar el tradicional saludo a los amigos consocios nacidos en mayo, cuya nómina es la siguiente:
Fernando Luza 1; RodolJo Fahrer 2; Eduardo Chehtman 4; Luis González Montaner 4; Roberto Meszaros 5; Roberto Stok 5; Ernesto Celman 6; Ernesto O’Farrell 6; Jorge Stabholz 8; AdolJo Krummer 9; Roberto Wallace 9; Hermes Becerra 10; Enrique Gobée 12; Ricardo Tawil 12; Francisco Erize 13; Alberto Riva Posse 13; Eduardo A Obarrio 14; Carlos Balbiani 14; Ricardo Pascual Robles 14; Guillermo Arteta 17; Alfonso Racedo 18; Roberto Barry 20; Ramón Arosa 25; Carlos Fort 25; Luis Schvimer 26; Javier Goñi 27; Krikor Mouchian 27; René Zacharías 27; Juan Gear 28; Michel Collier 29.