Premio Rioplatense año 2001

Fue recibido por el profesor Fernando Assunçao, el lunes 23 de abril.

Actos protocolares de la mañana

Como es tradicional, las delegaciones uruguaya y argentina realizan las ceremonias de homenaje a los ilustres generales San Martín y Artigas como se aprecia en las notas gráficas. El premiado viajó en compañía de su esposa el domingo por la noche, junto con el presidente electo del RC de Montevideo, Guillermo de Nava y Sra.
Estuvo alojado en el Marriott Plaza Hotel en donde la junta directiva lo agasajó en el grill del mismo con una cena de bienvenida.

En el monumento al General Artigas en la ciudad de Buenos Aires, luego de la ofrenda floral al prócer uruguayo, de izquierda a derecha: el presidente del Rotary Club de Montevideo, Sr. Angel Tundisi, el profesor Fernando Assunçao, nuestro presidente Carlos Otto Franke y el embajador de Uruguay Dr. Alberto Volonté Berro.

En el monumento al General Artigas en la ciudad de Buenos Aires, luego de la ofrenda floral al prócer uruguayo, de izquierda a derecha: el presidente del Rotary Club de Montevideo, Sr. Angel Tundisi, el profesor Fernando Assunçao, nuestro presidente Carlos Otto Franke y el embajador de Uruguay Dr. Alberto Volonté Berro.

Las delegaciones argentina y uruguaya rindieron homenaje al General Artigas.

Las delegaciones argentina y uruguaya rindieron homenaje al General Artigas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lunes 23 de abril de 2001
Marriott Plaza Hotel – 12.45 hs.

Posteriormente y en continuidad con el programa preparado, las delegaciones se dirigieron al hotel donde se sirvió un cocktel de compañerismo. A las 13hs. el presidente Carlos Franke dio el toque de campana para iniciar la reunión con el siguiente programa:

Izamiento de las banderas.

Invitó a izar las banderas argentina: al presidente electo Alfonso Racedo; La rotaria: al premiado Prof. Fernando Assunçao; La uruguaya: al Embajador del Uruguay Alberto Volonté Berro.

Posteriormente se entonaron los himnos nacionales argentino y uruguayo.

Luego el secretario Juan Javier Negri leyó el Informe de la Secretaría.

Destacó la presencia del presidente Carlos Franke y su esposa Graciela. También la del homenajeado y ex presidente del R.C. de Montevideo Prof. Fernando Assunçao y su esposa. Destacó a los invitados especiales: el presidente del R.C. de Montevideo Angel Tundisi y Sra., el Sr. Embajador de la hermana República Oriental del Uruguay Dr. Alberto Volonté Berro y Sra., el gobernador Carlos D´Amico y Sra, el presidente de la Academia Nacional de la Historia Dr. Miguel Angel Demarco y Sra., el presidente del R.C. de Palermo Luis Cabut y Sra., el presidente del Areópago Rotario Dr. Baltasar Martínez Briones, la presidenta de la Asociación Damas del Rotary Club de Buenos Aires Dra. Ofelia Estévez, y autoridades del R.C. de Montevideo, el vicepresidente 1* Eduardo Rocca Couture y Sra., el presidente electo Guillermo de Nava y Sra., y su secretario honorario Alfredo Danrée y Sra. Participan de la mesa cabecera el ex presidente Juan Carlos Becciú, el presidente electo Alfonso Racedo y el protesorero Eduardo Rousseau. Destacó la presencia de rotarios uruguayos ubicados en tres mesas especiales.

 

Una de las mesas en honor de la numerosa delegación rotaria uruguaya, en compañía de nuestro ex gobernador Juan Gear y nuestro consocio Dr. Marcelo Salerno.

Una de las mesas en honor de la numerosa delegación rotaria uruguaya, en compañía de nuestro ex gobernador Juan Gear y nuestro consocio Dr. Marcelo Salerno.

Asistencia del 23 de abril de 2001

Rotarios del exterior: Fatima Cunha e hija, de Recreiodos Bandeirantes, RJ, Brasil; George Akiki y Sra., Fernando Assunçao, Sra. e hijas, Raúl Barbato y Sra., Antonio Castro, Sra. e hija, Washington Corallo y Sra., Washington Corallo Cancela, Alfredo Danree, Carlos Danree, Juan José Domínguez y Sra., Carlos Gallo y Sra., Filiberto Ginzo y Sra., Ricardo González Arcos y Sra., Domingo Iribarne y Sra., Sergio Machado y Sra., Salvador Marrone y Sra., Eduardo Méndez, Guillermo de Nava y Sra., Erasmo Petigni y Sra., Omar Poseiro y Sra., J. Antonio Prunell, Ramón Requesens, Eduardo Rocca Couture y Sra., Jorge Rohr y Sra., Hugo Rubio, Héctor Rubio y Sra., Marcelo Ruvertoni, Nelson Sapelli y Sra., Angel H. Tundisi y Sra., Ulises Daniel Varela y Sra., de Montevideo, Uruguay.

Rotarios del país: Don Carlos D’Amico y Sra., de Belgrano; Dora Cymberknop, de Del Pilar-Recoleta; don Alberto Lombraña, de Montserrat; don Luis A. Cabut y Sra. y don Guillermo de la Plaza, de Palermo, y don Carlos Speroni, de Temperley.

Esposas de socios que asistieron a la reunión: Susana M. Villanueva Chute de Azzi, Estela Guevara Achával de Bastanchuri, Alicia Ana Schmidt de Bertin, Silvia A. Marturet de Cecchi, Dora I. Giménez de Cusi, Marta Haydée Campa de Fort, Graciela Llauró de Franke, Beatriz I. Coppié de Gear, Teresa C. Lofredo de Gesang, Estela Luro de Gorostiaga, Luisa María Montenegro de Hurtado Hoyo, Graciela D. Acher de Josephsohn, Elena González Llanos de Milberg, Sonia E. Stocker de Rohde, Diana Neumann de Sucari.

De ADARBA: Sra. de Estévez – Sra. de Lebrón.

Una de las mesas de agasajo de la delegación uruguaya siendo presidida por nuestro consocio, Embajador Keller Sarmiento.

Una de las mesas de agasajo de la delegación uruguaya siendo presidida por nuestro consocio, Embajador Keller Sarmiento.

Del Presidente del Rotary Club de Buenos Aires

“Estimados amigos en Rotary:

Es un gran honor para mí darles la bienvenida en mi calidad de Presidente del Rotary Club de Buenos Aires, en este medio día de otoño pero casi primaveral, con tantas damas presentes.

Hoy celebramos un acto que hace más de 40 años congrega a uruguayos y argentinos: la entrega del Premio Rioplatense Rotary Club. Con esta entrega nos proyectamos en el nuevo milenio.

Con gran satisfacción recibimos al amigo Fernando Assuncao quien se hace merecedor a tan significativa distinción rotaria… Recuerdo brevemente que él presidió la delegación del club padrino en la celebración de nuestro 75* aniversario.

Este auspicioso acto se enmarca magníficamente con lo que indica Rotary International para el hermanamiento de países. Los clubes de Montevideo y de Buenos Aires lo vienen haciendo desde el año 1960, al inaugurar este premio con el científico argentino Dr. Bernardo Houssay, quien fuera nuestro socio honorario.

También se ha asociado a esta reunión y nos honra con su presencia S.E. el señor Embajador de la República Oriental del Uruguay, Dr. Alberto Volonté Berro, como lo hiciera también en oportunidad de la entrega de este premio a nuestro EGD y EP Ing. Pablo Gorostiaga, a quien acompañé a esa querida ciudad de Montevideo, el año pasado.

Tal vez no lo haya dicho públicamente, pero entre amigos uruguayos expreso este sentimiento hacia vuestra Ciudad. Mi padre nació en Montevideo y vivió en ella hasta su primera juventud. Yo heredé de él sus mismos nombres y su profesión. Llevo en mis genes y lo manifiesto hoy aquí esa gratitud por vuestra ciudad que lo vio nacer.

Nuestro secretario honorario Juan Javier Negri presentó a quienes nos están acompañando en esta ceremonia. En la tarde el Embajador Volonté Berro nos saludará en su residencia.

Estos actos nos unen a los rioplatenses en tiempos de grandes acontecimientos mundiales. Quiera Dios que Rotary siga propiciando muchos actos, en todo el mundo, como el que hoy me toca presidir. Muchas gracias.

Invito al señor Presidente del Rotary Club de Montevideo a acercarse a este podio para hacer la presentación de nuestro homenajeado”.

Presentación del agasajado por el presidente del R.C. de Montevideo Sr. Angel H. Tundisi.

“Muchas gracias señor presidente don Carlos Otto Franke, señor Embajador Dr. Alberto Volonté , señor presidente de la Academia Nacional de la Historia Dr. De Marco, señor gobernador de distrito Carlos D´Amico, compañeras y compañeros rotarios:

Una vez más llegamos a esta casa amiga para dar contenido a una tradición que nos une tan estrechamente desde hace tantos años.

En nombre del Rotary Club de Montevideo saludo a todos los hermanos rotarios de este Club y les expreso mi agradecimiento por la cordialidad y hospitalidad que históricamente hemos recibido de vosotros. Y que hoy se reitera una vez más.

Rotary nos brinda esta oportunidad de estrecharnos en un fraterno abrazo y de cumplir un objetivo de reconocimiento a quienes de una forma u otra de las más diversas disciplinas han marcado su presencia en nuestras sociedades. Hoy nuestro club tiene la alegría de además de presentar a su elegido expresarles que esa personalidad para recibir la distinción del Premio Rioplatense es un viejo rotario de nuestra rueda y ex presidente de ella don Fernando Assunçao.

No voy a extenderme en la lectura de su extenso curriculum que está al alcance de todos ustedes pero sí debo expresarle las motivaciones que inspiraron a los dirigentes de nuestra institución para tomar esta opción. En este caso la actividad del premiado tiene directa vinculación con aspectos que unen históricamente a nuestros pueblos hermanos.

Fernando tiene una larga y proficua actividad en lo que se refiere al folclore y la música popular ciudadana. Es docente y asesor en la enseñanza de los bailes tradicionales y folclóricos de Uruguay y de Argentina. Actúa paralelamente en entidades folclóricas y es autor de la letra de varias composiciones musicales rioplatenses.

Su bibliografía es abundante y estudia en profundidad estos temas, por ejemplo la génesis del gaucho en el Río de la Plata, el mate, el gaucho, su espacio y su tiempo, orígenes de los bailes folclóricos rioplatenses, el tango y sus circunstancias, la Colonia de Sacramento y muchas publicaciones más.

Y hay otro aspecto que es especialmente destacable. Esta es su actividad directa en lo que se refiere la puesta en práctica del mantenimiento del patrimonio histórico de nuestros pueblos que interesan a ambos países hermanos. Debemos señalar en este aspecto con particular relevancia la obra que liderando un grupo de trabajo hizo las enormes tareas de restauración de Colonia de Sacramento una joya de la arquitectura lusitana declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.

La histórica manzana de la discordia se muestra en su vieja y hermosísima estructura gracias a estudiosos trabajadores como Fernando que tratándose de preservar valiosos elementos tradicionales no miden esfuerzo.

Y hoy es la antigua Calera de las Huérfanas, histórico sitio cercano a la ciudad colonial, en el que cumplió sus funciones de administrador, el padre del héroe argentino y sudamericano general San Martín que está siendo reexplorado por un equipo que también lidera Fernando.

Recientemente, nuestro gobierno en el año 1998 consideró que era el compatriota más adecuado y representativo como para afrontar la responsabilidad del pabellón uruguayo de la exposición mundial de Lisboa de ese año.

Ahí fue que nuestro premiado trabajó con escasos recursos haciendo tareas de obrero hasta comisario general demostrando su creatividad, su valor cultural y su cariño más intenso para las empresas que acomete. Mucho más podría agregar sobre la figura de nuestro consocio pero con estas palabras solo quiero establecer el marco en el cual se inscribe esta rica personalidad.

He presentado así al actual merecedor del Premio Rioplatense Fernando Assunçao y para terminar reitero, el agradecimiento de toda la delegación uruguaya por todo el calor y afecto que nos están brindando. Muchas gracias.

(Aquí el presidente le entrega la plaqueta con base de piedra nacional argentina: rodocrosita y el diploma acreditante).

Aquí el presidente le entrega la plaqueta con base de piedra nacional argentina: rodocrosita y el diploma acreditante.

Palabras del profesor Fernando Assunçao (*)

“Señor Embajador de la República Oriental del Uruguay ante el Gobierno de la República Argentina, Dr. Alberto Volonté y Sra., señor presidente de la Academia Nacional de la Historia Dr. Miguel Angel De Marco y Sra., señor presidente Carlos Otto Franke y Sra., señor presidente Humberto Tundisi y Sra., señor gobernador, señores past gobernadores, past presidentes, queridas señoras, damas rotarias, queridos compañeros rotarios de ambas márgenes del Plata:

Podrán imaginarse ustedes el inmerso orgullo que siento en el día de hoy y en este momento. Y estoy utilizando a sabiendas este vocablo orgullo con el sentido que le diera don Miguel de Unamuno. Unamuno decía que nada tiene que ver el legítimo orgullo con la vanidad.

La vanidad lo está diciendo es algo vano, es la búsqueda permanente del aplauso fácil, el orgullo es lo que uno puede sentir en circunstancias como éstas cuando mira hacia atrás siente que, algo ha hecho, y siente que ese algo está siendo reconocido naturalmente en forma fraternal por amigos muy queridos. Tuve durante la mayor parte de mi vida física lo que yo he llamado dos vidas, dos vidas que pudieron ser tres, y aclaro tuve hasta hace muy pocos años atrás exactamente hasta 1995, una vida que me daba de vivir, la que me permitió sostener a mi familia, desarrollarme y al mismo tiempo realizar y dar nacimiento y crecimiento a la segunda vida, porque en los veintitantos años de mi edad, tuve que optar entre dos caminos que se me abrían como segunda vida, la investigación histórica, la antropología cultural, el folclore por un lado, y aliado a ello escribir ya como un oficio, yo hice periodismo incluso durante mucho tiempo, y el otro camino que era algo que tenía desde niño, que me gustaba desde niño y que sentía entrañablemente también, que era mi afición por el arte, por la pintura. Pero, en la juventud uno tiene aspiraciones muy particulares yo creía que para ser un buen artista había que ser un genio, como naturalmente la sensatez, me hizo reconocer que no lo era, dije bueno aquí hay que optar y bueno, la que quedó en la congeladora, fue la pintura, la recuperé cuando cumplí 59 años, tomando ejemplo del Dr. Figari un ilustrísimo compatriota, retomé la pintura no en forma totalmente diferente de cómo lo había hecho en la juventud, en la juventud me lo tomaba a pecho y sufría con ella, a los 59 años volví a pintar para satisfacción propia.

La primera vida fue la que me ha dado de vivir pero la segunda ha sido la que me ha hecho vivir y eso es muy importante y ha sido que encaja perfectamente con el ideal rotario, por eso yo me siento tan orgulloso y tan satisfecho de tener ya casi 36 años en el Rotary Club de Montevideo.

Esta vida que me hace vivir, esa vida de actividad intelectual, actividad que ha estado también, impregnada también de realizaciones materiales, como han sido los trabajos en Colonia del Sacramento, los 10 años que estuve en la Comisión del Patrimonio histórico, artístico y cultural de la nación uruguaya, los tiempos en que fui curador del Palacio Santos, sede de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, y algunas otras tareas más, el ser como soy todavía curador honorario de los museos del gaucho, y de la moneda, del Banco de la República, el haber podido organizar siete museos en el Uruguay, el Museo del Hombre y la Tecnología y tengo muy cerca al teniente general de Nava, que en aquella época el coronel de Nava, intendente de la ciudad de Salto, que mucho me apoyó por cierto para que esta obra se pudiera realizar, y me siento realmente muy contento, de haber podido hacer ese museo que es un museo modélico. El museo de la paisana oriental en Durazno, los dos museos Español y Portugués, en la Colonia del Sacramento, y los Museos del Gaucho y de la moneda en Montevideo.

Pero yo quisiera contar, ante todo a ustedes anécdotas, y particularmente las que ligan esa segunda vida mía con esta querídisima República Argentina.

Sin perjuicio de señalar en primer lugar que, cuando publiqué mi primer trabajo, mi primer libro, digamos, era un folleto que, justamente se llama génesis del Tipo Gaucho del Río de la Plata con ese entusiasmo que tenía naturalmente un joven de 25 años, le mandé ejemplares entre otros, a dos grandes ciudadanos uruguayos, a don Raúl Montero Bustamante y a don Eduardo de Salteraín y Herrera.

Lo señalo puntualmente porque estos dos grandes hombres dos hombres que también hicieron ellos mismos la historia de nuestro país, del Uruguay, tuvieron los dos la generosidad de escribirme sendas y estupendas cartas que atesoro entre los recuerdos más queridos de esa etapa de mi juventud. Y en el caso de don Raúl Montero Bustamante con un mérito particular.

El ya estaba enfermo, ya estaba en el lecho que sería el de su muerte y le escribió a este muchacho de 25 años, uruguayo, que publicaba su primer libro una carta generosísima.

En el año 62 el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay me honró publicando mi primer libro grande, yo tenía un amigo, otro gran uruguayo, un gran crítico de arte José Pedro Argul que a pesar de la diferencia de edad decía “usted ha hecho un libro del tamaño, del color y del peso de un ladrillo pero con mucho contenido. Bueno, cuando salió ese libro mío del gaucho en un almuerzo en mi casa, estaba mi padre, y había invitado a un amigo muy amigo de mi padre Manucho Mujica Láinez, estábamos tomando sopa, me acuerdo era en invierno, me acuerdo perfectamente y era una comida sólo de hombres, estaba mi padre, Manucho de un lado y yo del otro, y mi padre con el orgullo natural le dice “este muchacho acaba de publicar un libro de 600 páginas sobre el gaucho y Manucho interrumpió la cucharada en el aire, miró así y dijo: Qué bárbaro!!!! Y siguió tomando sopa.

En realidad no tuve mucho éxito con él, pero en cambio yo había tenido el privilegio de conocer a don Justo López Sánchez(hijo), Justito como le decían los amigos y yo también, tuve el privilegio de poder llamarlo Justito a pesar de que tampoco nos tuteamos nunca y que era un hombre también de la generación de mis padres. Lo había conocido por un gesto de un gran amigo común argentino que en una visita mía a Buenos Aires me dijo: ” lo voy a llevar a Palermo porque hoy hay unas criollas benéficas, y le voy a hacer conocer a alguien que usted seguramente va a apreciar conocer, a Justo Sáenz, le dije que “pero es un privilegio conocer al autor de La Equitación Gaucha en la Pampa y la Mesopotamia.Y allá fuimos a Palermo y en el palco estaba Justo Sáenz presidiendo el jurado de las domas.Y estuve toda la tarde, ¿se dan cuenta ustedes? Se dan cuenta ustedes, en una especie de santuario escuchando las palabras del Papa en la materia, de eso no había ninguna duda. Todos los comentarios que Justo hizo esa tarde sobre lo que iba ocurriendo en el ruedo como estar bebiendo para mí, de la fuente más rica, a partir de allí cultivamos una amistad muy hermosa, cada vez que yo venía a Buenos Aires, le dedicaba una noche a Justito para ir a tomar un whisky con él, después ir a comer un pollito a las brasas, con vino blanco, después volver a la casa y cuando él se fumaba un puro, con otro whisky por medio, yo con el grabador en mano tengo la felicidad de tener en mi archivo cintas grabadas con Justo Sáenz cantando antiguas milongas, antiguos temas criollos, y relatando además, con esa facilidad de palabra que tenía, este gentleman furmer argentino, maravilloso, este gentleman de las pampas, que tenía esa cualidad notable de los maestros de trasmitir los conocimientos que, además tenía una memoria totalmente prodigiosa.

El me dedicó ese libro con dos fotografías, una en Entre Ríos en los años treinta, y otra en la provincia de Buenos Aires en los años sesenta, los dos a caballo, en las dos empilchado de paisano pero cada uno de ellos con el vestuario adecuado, uno de la provincia de Entre Ríos prácticamente idéntico al nuestro oriental, la vestimenta y el recado, y el otro típico paisano bonaerense. Y me puso: ” 30 años sobre el caballo a mi amigo del otro lau”, y allí estaba todo dicho.

El me escribió una carta de 8 páginas cuando se publicó mi libro del gaucho ese del…qué bárbaro!!!!!!y es también uno de los tesoros más grandes que tengo en mi archivo donde Justo Sáenz me dice “Usted ha hecho una obra que va a ser clásica sobre el gaucho”.

En el año 65 fui invitado a dictar justamente dos cursillos de posgrado en la Universidad de Córdoba la docta sobre el gaucho, y entre otra cosas, tuve entonces la oportunidad de conocer a una joven encantadora argentina, porteña, que hoy es una académica, y que sigue siendo una de las más entrañables amigas que tenemos acá en la Argentina, me estoy refiriendo a la profesora la académica profesora, Olga Fernández Latour de Botas, y estuvimos trabajando juntos en el archivo de Córdoba hurgando los dos en las cosas que nos interesaban y que nos siguen uniendo y con ella y con Beatriz durante una gran maestra coreógrafa argentina estamos en este momento preparando un libro sobre bailes tradicionales del Río de la Plata y así se va a llamar.

Muy poco tiempo después más o menos por esa misma época mi padre me regaló un libro titulado “Estancias y estancieros” escrita por otra grande argentina que tengo hoy el honor de tenerla conmigo. La tengo siempre en mi corazón. Hoy la tenemos acá también con nosotros. Virginia Carreño, alias Elsi de Ribeiro Haedo (aplausos) y a través de ese libro “Estancias y estancieros” por aquel capítulo sobre los Maciel que empieza “muy poca gente en el Río de la Plata sabe hasta que punto es portuguesa desde entonces cultivamos una amistad realmente entrañable y excepcional de la cual me siento realmente honrado. Gracias Elsi por todo.

También por esa misma época tuve la oportunidad de conocer y de considerar a mi maestro porque él me aconsejó, me guió, me orientó en materia de folclore que fue el Dr. Augusto Raúl Cortazar. Gracias al Dr. Cortazar mi mujer y yo que éramos unos muchachos en esa época, 33 años uno y 30 la otra, pudimos participar del “Día mundial del folclore” en el 65 invitados por el Fondo Nacional de las Artes cuya sección folclore presidía el Dr. Cortazar y tenemos como un recuerdo también lindísimo; (hace ya tanto tiempo que nos parece que fue en otra época, en otra vida).

Un programa que dice en la primera parte “Jóvenes promesas del folclore argentino, están Julia Elena Dávalos, Los Nocheros y otros. La segunda parte del programa a cargo del Prof. Fernando Assunçao y Sra., “Folclore, del Uruguay en el Teatro Alvear de Buenos Aires.

El Dr. Cortazar me hizo designar en 1966 jurado de los certámenes de folclore argentino y me dijo: lo traigo acá al jurado porque usted como uruguayo está libre de influencia, y necesitamos tener un jurado totalmente libre de amistades y prejuicios. Fue un honor muy grande que me hizo el gran maestro. En 1990, tuve la oportunidad de devolverle aquella amistad, aquellas enseñanzas, aquel afecto, aquel cariño al Dr. Cortazar ya entonces muchos años antes fallecido. Cuando el Fondo Nacional de las Artes me volvió a designar jurado del Premio Augusto Raúl Cortazar para trabajos inéditos del folclore sudamericano.

En el año 1968 la Secretaría de Cultura de La Pampa organizó “El Primer Seminario de Folclore del Sur Argentino y como en Santa Rosa no había capacidad hotelera para albergar a todos los seminaristas para el que me nombraron Secretario General del Seminario, se hizo al final en Bahía Blanca, en ese año había una efervescencia a nivel universitario, a nivel mundial por cierto, y la Argentina no era ajena, naturalmente. Cuando estábamos iniciando recién el Seminario todos los jóvenes estudiantes que estaban asistiendo como oyentes para después recibir sus respectivos diplomas, se me apersonan la segunda noche, y me dicen: ” profesor, nosotros los sábados a la noche nos gustaría divertirnos un poco, organizar una peña, pero no tenemos ni un lugar ni un piano donde hacer música. Tenemos dos o tres que saben tocar el piano, pero no tenemos ni lugar ni piano. Yo estaba alojado en un hotel de Bahía Blanca y les dije que vería que podía hacer. Fui directamente a la gerencia y cuando pido por el gerente y lo veo venir del otro lado del mostrador tanía en la solapa la insignia rotaria. Y yo también la tenía puesta. Y dije estoy salvado. El gerente era un compañero rotario de Bahía Blanca. Cuando le planteé el problema en el mismo momento me lo resolvió. Nos dio el salón del hotel y el piano de cola, y a partir de entonces los muchachos pudieron hacer unas peñas lindísimas todas las noches.

A los dos días, se produce una huelga de estudiantes de la Universidad de Bahía Blanca y ocupan la Universidad donde se realizaban las jornadas del Seminario y los colegas argentinos me dicen bueno y ¿ahora qué hacemos, nos han desalojado. Les digo: vamos a ver.

Y allí fui a negociar (quizás haciendo uso de mi genética portuguesa) hablé con los muchachos que estaban ocupando les expliqué que nosotros no teníamos nada que ver con eso, que todos los señores habían traído sus trabajos y finalmente conseguimos que el Seminario se siguiera realizando

Entrábamos subrepticiamente por una puerta del costado, para que nadie pensara que estábamos rompiendo ni la huelga ni la ocupación. Pero el Seminario terminó y con felicidad.

En el año 1970 tuve el honor de ser ingresado como miembro correspondiente en la Academia Nacional de la Historia Argentina.

Y en el año 1986 con motivo de cumplirse los centenarios de la muerte de Hernández y el nacimiento de Güiraldes fui invitado para dictar un cursillo en el Colegio Nacional del Concepción del Uruguay, otra institución histórica en la Argentina aquel colegio fundado por Urquiza, el cursillo eran dos clases, la primera era Hernández el gaucho, y Martín Fierro y la segunda se titulaba “La imagen de la Pampa en el Segundo Sombra de Güiraldes”.

El cursillo se hizo sin ningún problema y cuando termino la segunda clase se me apersona una joven profesora, era toda gente de posgrado, y me dice ¿sabe una cosa? Yo tenía una idea tan distinta de usted y yo dije zas se le cayó abajo, lo que había pensado, y por qué?????? Le dije con cierto temor y saben lo que me dijo “Yo pensé que usted era un ancianito” y le dije ¿Por qué? Y, porque yo en 1957, estudiaba con un libro suyo que se llamaba “Génesis del gaucho en el Río de la Plata”. Y si alguien había publicado ese libro en el año 57 ahora en el 86 yo creí que era un viejito que poco menos lo iban a traer en silla de ruedas para que pudiera dar el cursillo.

Bueno, estas anécdotas queridos amigos, y amigas, sirven solo para una cosa,

Para que ustedes vean cuánto amo, cuánto respeto y cuánta gratitud debo yo a esta querida República Argentina.

Tengo además 4 de mis obras escritas en Buenos Aires, una de ellas ya con 3 ediciones, otras 2 con 2 ediciones en Buenos Aires. Me refiero a mi libro “Pilchas criollas” que tiene 2 ediciones uruguayas y 2 ediciones en la Argentina. A “El Tango y sus circunstancias” llevan 2 ediciones, e Historia del Gaucho. Hacer y quehacer que está en su primera edición, y el “Caballo Criollo” que ya lleva 2 ediciones.

Antes de terminar yo quiero rendirle un homenaje, es un homenaje afectivo y de recuerdo de tres premios rioplatenses: al Dr. Orestes Fiandra, gran cardiólogo uruguayo, que tuve el honor de traerlo a Bs. As. siendo yo el presidente del club, y a quien le debo nada menos que la vida de mi madre, que tiene 94 años y goza de perfecta salud, gracias al Profesor Dr. Fiandra.

Al Dr. Bonifacio del Carril con quien compartimos el mismo cariño y las mismas aficiones por el gaucho y que no solo me honró presidente de Emecé editando dos de mis libros sino además citando profusamente mi obra sobre el gaucho y mi propio libro sobre el gaucho.

Y por último, a Adolfo Bioy Casares, de quien conocía la obra sin conocer al hombre. Y cuando lo conocí le dije usted no sabe la satisfacción que siento de conocerlo personalmente después de haber leído tanto de usted, me miró con esa sonrisa realmente seductora que tenía Bioy Casares, era un hombre de una simpatía, de una fineza de espíritu realmente superior, y me dijo con una sonrisa cómplice: ” Yo tengo varios libros suyos en mi biblioteca”.

Compañeros rotarios, señoras ha llegado la hora de decir gracias y yo tengo que empezar por dar gracias al Señor, yo soy creyente, y a alguien que ustedes quieren mucho que por algo la Argentina está puesta bajo su patronazgo, la virgencita. Ustedes la tienen en Luján. Nosotros tenemos la de los 33. Son advocaciones de la misma Señora.

A mis padres, a quienes gracias a ellos pude realizarme en la vida y tengo la convicción de que gracias a su apoyo siendo hijo único que me podían haber echado a perder creo que producto no les salió tan mal. Lo que hecho se lo debo antes que nada a ellos.

A mi esposa, esta compañera excepcional que la vida me ha regalado para todas mis actividades, y además para soportarme. Hace 45 años que me viene bancando. Muchas gracias Nené.

A mis hijas, que son producto de ese amor, de las que me siento muy orgulloso, y tengo la certeza de que serán el sostén de nuestra ya muy vecina ancianidad y que además nos han regalado 6 retoños que nos han dado el estado civil más hermoso que es el de abuelo.

Y ahora la gratitud a mis compañeros del R.C.de Montevideo por haber pensado en mi nombre, y por haberme designado Premio Rioplatense, del año 2001.

Queridos compañeros del R.C. de Montevideo, de todo corazón, desde los más hondo, de lo más profundo de los sentimientos y de mi alma. Gracias.

Y a ustedes mis queridos amigos de la Rueda de Buenos Aires por vuestro fraterno afecto en esta para mí inolvidable ceremonia de entrega de esta distinción, que me honra enormemente y me llena de legítimo orgullo y con esto regreso al principio: “Queridos amigos, gracias, muchas gracias”.

Del Sr. Fernando Octavio Assunçao Formica (*)

Nació en Montevideo el 12 de enero de 1931. Casado con Margarita Corallo de Assuncao. Tiene dos hijas: Margarita María Assunçao de Garretano y Cecilia Elena de Barreto y seis nietos.

Bachiller en medicina, profesor, folclorista, antropólogo cultural, museólogo, artista plástico, industrial. Cursó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela y Liceo “Elbio Fernández” de Montevideo. Hizo el preparatorio de medicina en el Instituto “Alfredo Vázquez Acevedo” y dos años en la Facultad de Medicina. De Historia, Antropología y Folclore, bajo la dirección de los profesores Simón Lucuix, José María Traibel y Daniel Vidart (en el Uruguay) y Dr. Augusto Raúl Cortázar (en la Argentina). Cursillo en la U.C.L.A. (Universidad de California, Los Ángeles 1968).

Profesor de Historia en el Colegio Sacre Coeur de Carrasco (l965), profesor de folclore (Plan Piloto) en el Colegio Santo Domingo (l967/68). Profesor director de curso extra curricular de antropología en el Colegio Nacional “José Pedro Varela”. Profesor de cursos de folclore en el Colegio Superior de Profesorado en Rosario, Argentina y en el Instituto Superior de Profesorado de Cruz Alta, Córdoba, Argentina. Profesor director de curso para post-graduado, Universidad Nacional de Córdoba (l965/66). Profesor de folclore invitado por el Fondo Nacional de las Artes. Profesor invitado por la Armada del Brasil en curso de historia del Brasil, 1989. Curso sobre el gaucho (Entre Ríos, Paraná y Santa Fe,1993). Con su esposa formó pareja solista de danzas tradicionales uruguayas (proyección folclórica) y realizó espectáculos y recitales en el Festival Internacional de Folclore de Termas de Río Hondo (Santiago del Estero) (l962/63/64); en Mar del Plata 1963; Universidad de Porto Alegre 1963; Teatro Municipal de Santiago de Chile 1964; Teatro Alvear de Buenos Aires 1965.

Condecoraciones. Comendador de la Orden del infante Dom Henrique, Portugal 1979. Oficial de la Orden de Bernardo O´Higgins, Chile 1990. Medalla

de Plata y diploma de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, Madrid 1986. Medalla de Valor y Mérito de la Secretaría de Estado das Comunidades, Lisboa 1987. Premio “Dr. Alberto Manini Ríos” de la Asociación de Escritores del Interior, 2001.

Colaborador en los diarios El Día, La Mañana y El País, de Montevideo; La Nación de Buenos Aires; A Capital de Lisboa; Revista Nacional, Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, Revista de la Sociedad de Amigos de la Arqueología, Revista “Artigas” de la Asociación Patriótica del Uruguay; Revista “Logos” de Buenos Aires; Boletín de Antropología de la Universidad de Oporto; Boletín Histórico del Estado Mayor del Ejército, Uruguay; Revista de Política Cultural Argentina; Revista Historia de la Academia Paraguaya de la Historia, etc.

Premios literarios. Primer Premio en categoría Ensayo a las siguientes obras: Orígenes de los bailes tradicionales en el Uruguay, del Ministerio de Educación y Cultura, 1968; Pilchas Criollas, de la Intendencia Municipal de Montevideo de Educación y Cultura, 1976; El Gaucho, Estudio socio cultural, del concurso de Obras Científicas de la Universidad de la República, 1980.

Actualmente preside el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay; Presidente del Consejo Ejecutivo Honorario de las Obras de Preservación y Reconstrucción de la Antigua Colonia del Sacramento; Curador Honorario de los Museos del Gaucho y de la Moneda del Banco de la República Oriental del Uruguay; Delegado Uruguayo de la Sección Folclore del Instituto Panamericano de Geografía e Historia; vicepresidente del Directorio de Ducelit (Abonos Orgánicos Maldonado); Miembro del Consejo Uruguayo de la Danza; vicepresidente del Instituto Sanmartiniano del Uruguay.

La magnífica reunión de confraternidad rioplatense que se realizó en el Marriott Plaza Hotel, de la que participaron mas de 200 asistentes y que se prolongó en una muy animada sobremesa. Luego, a la salida de la reunión nuestro club tenía preparado dos micros para trasladar a la delegación hasta la residencia del Embajador del Uruguay que los recibiría.