Premio Rioplatense año 2014

El DR. JUAN RAMON AGUIRRE LANARI FUE DISTINGUIDO CON EL PREMIO RIOPLATENSE ROTARY CLUB 2014

La tradicional distinción binacional, que otorgan conjuntamente los clubes rotarios de Montevideo y de Buenos Aires, desde 1960, fue entregada el martes 20 de mayo, al Dr. Juan Ramón Aguirre Lanari. La importante delegación argentina que lo acompañó a la República Oriental del Uruguay, fue liderada por el presidente del Rotary Club de Buenos Aires, Sr. Emilio R. Dumais. Fueron recibidos en el Aeropuerto de Carrasco por las autoridades del club padrino. En la noche, fueron agasajados con un cóctel, en el hotel Radisson. De los actos protocolares -que organizó el club rotario uruguayo- se destacaron los homenajes, que en la mañana del 20 de mayo, los rotarios argentinos y uruguayos ofrecieron ante los monumentos al General José de San Martín y al General José de Artigas, con la colocación de ofrendas florales.

Reunión del Rotary Club de Montevideo

EL SALON COMEDOR DEL CLUB URUGUAY

En el salón principal del Club Uruguay se realizó la reunión binacional, que dio comienzo con el izamiento de las banderas uruguaya, argentina y rotaria. Posteriormente se entonaron los himnos nacionales de ambos países.

Mensaje del Sr. Guillermo E. de Nava, primer vicepresidente del Rotary Club de Montevideo, a cargo de la Presidencia.

“Señor gobernador del Distrito 4980 Antonio Nocetti y señora; señor presidente del Rotary Club de Buenos Aires Emilio Dumais y señora; Dr. Juan Ramón Aguirre Lanari, Premio Rioplatense Rotary Club 2014, señora y familiares; integrantes de la delegación argentina; ex Premio Rioplatense Rotary Club 2009, señor Ricardo Pascale; amigos rotarios,

Hemos iniciado este acto de hermandad rotaria rioplatense, entonando con profunda emoción, las estrofas de nuestros respectivos himnos patrios evocando seguramente, en cada nota y con cada frase, las históricas jornadas transcurridas desde los tiempos en que con lanzas, moharras y tercerolas, ambos pueblos, agrupados como unidad política en el Virreinato primero y en las Provincias Unidas del Río de la Plata después, “oían el ruido de rotas cadenas opresoras”, decididos con ilimitado valor, a tener “patria o morir por ella”; estrofas escuchadas en circunstancias de estar reunidos integrantes rotarios de Buenos Aires y de Montevideo para homenajear, otorgándole el Premio Rioplatense Rotary Club 2014, al doctor Juan Ramón Aguirre Lanari acompañado en estas especialísimas circunstancias por familiares y amigos.

Selecta delegación, les damos la mas fraterna bienvenida, haciéndolo quien os habla, en representación de nuestro presidente, Sr. Washington Corallo, quien por causas impostergables, debió viajar al exterior del país.
El otorgamiento del Premio Rioplatense Rotary Club se viene desarrollando cada año y alternativamente, entre ambos clubes desde 1960, en cumplimiento del mandato que se instituyera en aquellos años, por preclaros rotarios de ambas márgenes del “Río como mar”, teniendo como objetivo, entre otros, otorgar el premio a aquellas personalidades que se hayan distinguido, por obras realizadas en los campos de las ciencias, las letras, las artes, la educación, el deporte, el ejercicio profesional; organizaciones nacionales o internacionales, promoción de la paz, de la cultura y del conocimiento. Y las relaciones entre los pueblos, así como iniciativas, actividades o hazañas de significación para nuestras patrias.

Hemos transcripto específicamente parte de la correspondiente reglamentación, adelantándonos a lo que seguramente ratificará y detallará el señor presidente del Rotary Club de Buenos Aires, don Emilio Dumais, quien tendrá la grata responsabilidad, de presentar al quincuagésimo cuarto representante de tan ilustrada elite rioplatense, con la única intención de llamar la atención del auditorio, acerca de la polifacética personalidad del doctor Aguirre Lanari, que tanto y tan bien se encuadra en los fines que persigue el otorgamiento de los Premios Rioplatenses.

Señoras y señores, amigos todos. Pondré pronto final a estas muy breves palabras, trasmitiéndoles una inquietud que nos preocupa y que se enmarca perfectamente en el espíritu y la finalidad de esta ceremonia: en el tiempo que nos ha tocado vivir a nuestras generaciones en el contexto regional, la calidad de vida que otrora disfrutáramos, se ha visto erosionada por múltiples factores, que no corresponden en estas circunstancias exponer, pero que al mencionarlas, pretendemos transmitir la responsabilidad que le compete a Rotary, en la tarea de ayudar a disminuir dificultades existentes, acrecentando a la vez, incansablemente, los aspectos que estimulen y enaltezcan la calidad humana, tal como lo hacemos en este mas que justo homenaje.

Doctor Aguirre Lanari: Nos congratulamos por haber tenido la oportunidad de conocer su valioso aporte a la sociedad argentina. También nos adelantamos a felicitarle a usted por tan merecida distinción, haciéndolas extensivas a quienes tuvieron el acierto de haberlo seleccionado, entre tantos connotados compatriotas suyos.
A la distinguida delegación de rotarios, al doctor Juan Ramón Aguirre Lanari y sus familiares, les deseamos una feliz estadía en nuestro país, así como a la totalidad del auditorio que engalana esta sala, le agradecemos su presencia.
Invito al señor presidente del Rotary Club de Buenos Aires, don Emilio Dumais a ocupar esta tribuna, quien presentará al ilustre homenajeado”.

PRESENTACION DEL DR. JUAN RAMON AGUIRRE LANARI

Mensaje del Sr. Emilio R. Dumais, presidente del RCBA

Señor gobernador del distrito 4980, Dn. Antonio Nocetti; primer vicepresidente del Rotary Club de Montevideo, a cargo de la Presidencia, Dn. Guillermo de Nava. Dr. Juan Ramón Aguirre Lanari Premio Rioplatense Rotary Club 2014, señoras, señores, invitados especiales, amigos rotarios de ambas márgenes del Plata,

Estar en esta tierra que siempre nos cobija con tanta amabilidad y sentimiento fraterno, nos hace sentir en terruño propio. Y debe ser así, porque más que nada somos fundamentalmente “rioplatenses”. Nos unen lazos imperecederos y debemos, los que venimos de la otra orilla, agradecer muy afectuosamente todas las atenciones que han prodigado a esta nutrida delegación del Rotary Club de Buenos Aires. Muchas gracias a nuestros anfitriones y “club padrino”.

Como expresara del premio que hoy se entrega vuestro ex presidente don Juan Carlos Blanco “El premio está cargado de rico simbolismo. Expresa la fraterna relación de nuestros pueblos. Muestra nuestra feliz coincidencia sobre valores superiores que atesoramos y a los que nos debemos”. Y agregó, “Hoy más que nunca”.
Nuevamente muchísimas gracias amigo Guillermo de Nava y al Rotary Club de Montevideo, con especial estima.
En cumplimiento de la misión que me corresponde, como Presidente del Rotary Club de Buenos Aires, permítanme hacer la presentación de quien se ha hecho merecedor al Premio Rioplatense Rotary Club, versión 2014, Dr. Aguirre Lanari. Para mí es una gran satisfacción y un honor, poder estar en este momento y lugar, para presentar a don Juan Ramón Aguirre Lanari.

Es éste uno de esos momentos que uno le debe agradecer a la vida. Lo conozco desde hace mucho tiempo, una vida tal vez y sé de sus valores personales, de su vida ejemplar, de su profundo respeto por los demás y del entrañable amor por su familia. Habiendo conjugado además una riquísima y polifacética personalidad, de hombre público, político y académico, siempre con una gran humildad que lo enaltece aun más.

En un breve pantallazo, debido a la tiranía del tiempo, voy a hacer una apretada síntesis de los hitos más relevantes de su vida, de fecunda riqueza.

Se graduó de abogado con el premio ¨Martin Tedin Uriburu” Diploma de Honor y doctor en Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Es académico de número de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales y de la de Ciencias Morales y Políticas. Como también miembro correspondiente de las similares, Real Academia de España y de la Academia Chilena.

Ejerció la cátedra universitaria en las universidades nacionales de Buenos Aires y de La Plata. Fue Constituyente en su provincia natal de Corrientes.

Se desempeñó como Legislador, en su calidad de Diputado Nacional en 1962 y Senador de la Nación en tres oportunidades en 1963, 1966 y 1987.

Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, Embajador ante la República de Venezuela y Delegado argentino ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y ante la OEA. Conferencista, publicó varios libros y trabajos editados tanto en la Argentina como en el extranjero.
Condecorado por numerosos gobiernos latinoamericanos y europeos, laureado por diversas instituciones, obtuvo el premio Konex 1988.

Como les mencionara, ésta es una muy escueta descripción de su relevante personalidad. Creo amigos rotarios que no es necesario añadir más. Doctor Juan Ramón Aguirre Lanari le expreso, con indudable satisfacción, en nombre del RCBA, nuestras más sentidas felicitaciones, por haber sido recipiendario del Premio Rioplatense, que entregan los clubes rotarios de Montevideo y de Buenos Aires 2014”.

Entrega de la distinción

ENTREGA DE LA DISTINCION


El recipiendario Juan Ramón Aguirre Lanari recibe el diploma que lo acredita como Premio Rioplatense Rotary Club 2014. En el centro nuestro Presidente y junto al premiado el vicepresidente del R.C. de Montevideo Guillermo E. de Nava.

Mensaje del recipiendario del premio,
Dr. Juan R. Aguirre Lanari

Ante todo, debo expresar mi sentido reconocimiento por este “Premio Rioplatense Rotary Club 2014” con el que vuestra institución me ha honrado, sin duda en forma generosa ante mis limitados méritos. Agradezco emocionado también las palabras de los señores: Secretario del Rotary Club de Montevideo Don Miguel Ulises Varela y del Sr. Vicepresidente Don Guillermo E. de Nava, quien me ha discernido con galanura y hospitalidad un recibimiento que mucho me toca, por provenir del mismo y por el patrocinio de la institución cuyo mandato asumiera.

Confío en que los sentimientos de amistad entre nuestros pueblos, que trasuntan esa actitud, puedan ser justificados imperfectamente en palabras que habré de pronunciar.

También agradezco las emotivas expresiones que me brindara el señor presidente del Rotary Club de Buenos Aires, don Emilio Dumais, a quien me ligan lazos que vienen desde muchos años, cultivando una amistad de la que me honro por su proverbial jerarquía, marcada por la corrección y el aprecio que su figura me merece.

Agradezco también a tan distinguida concurrencia, realzada por los relevantes miembros de la institución patrocinante y por mis compatriotas, cuyo esfuerzo en trasladarse valoro en forma muy especial.

Al iniciar el dictado de mis reflexiones correspondientes a este acto invaden mi espíritu diferentes sentimientos, entre los que se entremezclan la satisfacción y la gratitud con el asombro y una honda preocupación por estar a la altura de la circunstancia.

Este Premio que recibo se inscribe entre los nobles propósitos de bien común que inspiraron al creador del Rotary Club, el abogado Paul Harris, en Chicago, quien caminando por las calles del norte de esa ciudad con un amigo, tuvo una primera visión que se corporizó con la creación del Rotary Club en 1905, extendiéndose progresivamente la idea a ciudades de Estados Unidos y del resto del mundo.

Con pleno acierto, y quizá sin concebir la magnitud que tomaría su empeño, Paul Harris reflexionó sobre la conveniencia de crear una institución que reuniera a la vez a empresarios con inquietudes cívicas, disfrutando del compañerismo y la mutua colaboración. En estas sencillas premisas se escondía un profundo conocimiento de los problemas que aquejan a los hombres y a los pueblos, y se apelaba con pragmatismo a un instrumento que los confronta, permitiéndoles en la expansión de la amistad distribuir obras que exhiben la nobleza de los sentimientos en el ser humano, expresados a través de la solidaridad.

Quizá sin darse cuenta, ese abogado se alimentó en el sociólogo y en el historiador. Éstos le hubieran dicho de los males infinitos que anidan en la naturaleza humana y los medios idóneos para corregirlos. Le hubieran dicho que en el mundo, a través de los años y de los siglos, aparecen el distanciamiento y la lucha, que requieren el antídoto de la fraternidad y de la paz. En estos últimos sentimientos se inscribe el Premio que recibo, instituido por el Rotary Club de Montevideo, padrino del Rotary Club de Buenos Aires, que propuso a éste crear un premio a distribuirse alternativamente en los años para distinguir a uruguayos y argentinos que acreditaran determinadas condiciones.

Cuando se me comunicó esta distinción, apareció el asombro antes referido, preocupando mi espíritu, por cuanto la consideraba excesiva hacia mi persona por razones que referiré. Por un lado, sabía de su importancia, pero creció mi asombro al ser informado de las calidades de los argentinos que me precedieron. Supe así que el primer argentino en recibir este premio fue nada menos que Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina, quien años más tarde sería acompañado en tal distinción por otro Premio Nobel, en Química, su discípulo el doctor Luis Federico Leloir. Igual lauro recibieron otros argentinos, algunos de los cuales he conocido personalmente, y sin duda todos adornados con las calidades que requería el premio instituido.

Aunque expresé ante miembros del Rotary Club de Buenos Aires mi preocupación, que fue rechazada, considero que fui designado por cargos y responsabilidades cívicas y universitarias que constan en mi currículum. Pero debo confesar a ustedes que en todas ellas han contribuido a magnificar mis méritos razones de afectuosa amistad hacia mi persona y circunstancias fortuitas, todas ellas guiadas por la bondad de Dios. Así lo expliqué hace algunos meses en un homenaje que se me ofreciera en la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires, detallando en cada caso los motivos de las distinciones referidas y la generosidad de quienes contribuyeron a ellas, sin duda inspiradas como hoy por la amistad y por la voluntad de Dios.

Este “Premio Rioplatense Rotary Club 2014” que hoy recibo, simboliza una amistad singular entre uruguayos y argentinos que el propio nombre patentiza. Es indudable que la identidad que existe entre nuestros países se origina en razones geográficas, históricas y en la común idiosincrasia que es característica de ambos pueblos.

El Río de la Plata es la concreción final y grandiosa de afluentes que vienen del corazón mismo de América, recorriendo países hermanos como el Paraguay y Brasil, con aguas que luego, en su destino final, pertenecen exclusivamente al Uruguay y a la Argentina. Este anchuroso Río de la Plata es así una pertenencia común de uruguayos y argentinos, y como tal debe concebirse, no sólo por su remate físico en magnífico estuario, sino por la historia que la atestigua. Ambas márgenes del Plata pertenecieron a una misma denominación política y así lo sintieron sus habitantes, considerándose miembros de una idéntica matriz. Ello ocurrió no solamente en tiempos del Virreinato, sino también cuando los albores de la independencia irrumpieron sobre ambas márgenes.

Todos sabemos de las luchas intestinas que a ustedes y a nosotros nos convulsionaron. Pero quiero recordar la misión y el mandato incuestionable de José Gervasio de Artigas, a quien un fecundo historiador uruguayo, el doctor Demicheli, ha calificado con justicia como “el primer caudillo federal argentino”. Esta rigurosa verdad rigió y se patentizó en las luchas intestinas de 1813, cuando en Buenos Aires fueron rechazados a la Asamblea de aquel año los diputados artiguistas que venían impulsados por un propósito de unidad. Se ha encontrado en Santa Fe un documento que lleva las iniciales de F.S.C, que corresponderían al designado diputado artiguista don Felipe Santiago Cardoso, quien propiciaba la organización federativa, siguiendo instrucciones de Artigas1. El prócer uruguayo aclaró sus designios dentro de las disputas ocurridas afirmando una y otra vez palabras que aquél historiador recuerda: “Esto, ni por asomo se acerca a una separación Nacional: garantir las consecuencias del reconocimiento, no es negar el reconocimiento2”.

De las tierras argentinas partieron, auspiciadas por el calor de nuestro pueblo, los 33 Orientales que realizaron la hazaña que recogió la historia.
Producida la creación de la República Oriental del Uruguay, los lazos históricos siguieron vigentes. Uruguayos y argentinos nos mezclamos en las disputas del otro país, con bandería que asumimos como propia. Todos hemos vivido o conocido expatriaciones personales por razones políticas que recibieron la generosa acogida en la orilla vecina. Esas divisiones son las mismas que también nos alimentaron pluralmente en nuestros sentimientos, escuchando noticias radiales del otro país que fortificaban nuestras convicciones.
En este aspecto, quiero recordar un episodio personal que me corresponde. Mi bisabuelo paterno fue un francés llamado don Francisco Contte. Siendo un jovenzuelo, su padre decidió enviarlo a Sudamérica para evitarle el temible peligro que significaba el instituto de la leva imperante en los países europeos, reclutando por la fuerza a jóvenes, muchos de ellos con destino de muerte. El joven llegó a Sudamérica y por circunstancias que ignoro se enroló, contrariando el pacífico designio paterno, en filas de la defensa de Montevideo que comandaba el general Paz. Recogí de labios de mi abuela y luego leí en una revista de Buenos Aires una vieja tradición de mi hogar. Ella relataba que a raíz de un afortunado tiro del joven Contte, experto en el manejo de los cañones, en plena acción el general Paz lo ascendió, al decirle: “Buen disparo, capitán”. Se trata pues de un antecedente personal que acrece mi vinculación con esta hermosa ciudad de Montevideo.

La vinculación histórica a la que me refiero se fortifica con una idiosincrasia común a uruguayos y argentinos, que se traduce en el lenguaje y hasta en los gustos e intimidad de una vida que refleja idénticas inclinaciones de toda índole. Nos disputamos como propias las paternidades del tango y de Gardel. Y a despecho de la frase de que todos nos une, salvo el fútbol y el Río de la Plata, puedo atestiguarles que cuando se trata de encuentros deportivos internacionales en los que no interviene la Argentina, mis simpatías van invariablemente hacia la tradicional escuadra Celeste.

La unión debe presidirnos, como ocurre entre los hermanos, a despecho de diferencias circunstanciales que terminarán indefectiblemente en acuerdos, porque así lo impone la historia y lo inclinan la razón y el calor de los sentimientos.

Señoras y señores: Dice la Biblia que primero fue la palabra. Sabemos que el conjunto de ellas forma los idiomas, que agrupan y separan a los pueblos. No creo que haya un solo ejemplo como el que nosotros ofrecemos de una identidad entre dos pueblos tan manifiesta. Leemos indistintamente a Rodó y a Borges como propios. Nos emocionan el sueño de nuestros poetas y las meditaciones de nuestros pensadores. Así, ligados por el idioma, la historia y la idiosincrasia, seguiremos fraternalmente con gestos como el que hoy nos brindan, unidos por los sentimientos que nos dicta una trayectoria común, que nos llama a los venturosos caminos de la paz y del progreso, amparados por la hermandad rioplatense.

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1 Véase Juan R. Aguirre Lanari: “EL PROCESO DEL CONSTITUCIONALISMO ARGENTINO”, editorial Abelero-Perrot, Buenos Aires, 1998, página 50 y siguientes, especialmente 54.
2 Alberto Demicheli “FORMACIÓN CONSTITUCIONAL RIOPLATENSE”, Montevideo año 1955, tomo II página 25.

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DELEGACION DEL RCBA

Acompañó al premiado, su esposa, Sra. Amalia V.L. de Aguirre Lanari; los familiares Raquel Aguirre Lanari, Cecilia Aguirre Lanari, Teresa Aguirre Lanari de Bulgheroni, Marcelo Zamudio, Virginia V.L. de Loza; Santiago Rivarola, Cecilia Rivarola, Inés White, Marcos Bulgheroni, Nunzia Locatelli, Horacio Loza. Como también el embajador Roberto Laperche y el Dr. Ricardo G. Leconte.
Nuestro Presidente asistió con su esposa Graciela Logascio de Dumais; Diego Yofre; Héctor Laurence y su esposa; Eduardo Milberg y su señora; Leopoldo Josephsohn y señora; José Sanchis Muñoz y señora, como también Alberto Schilling.

RETRIBUCION DE PRESENTES INSTITUCIONALES

RETRIBUCION DE PRESENTES

En la tradicional retribución de presentes, a la izquierda el Sr. De Nava junto a nuestro Presidente.

Del Dr. Juan R. Aguirre Lanari. Nació en la ciudad de Corrientes, donde se graduó de bachiller en el Colegio Nacional General San Martín, establecimiento donde fue el presidente del Centro de Estudiantes Secundarios. Cursó sus estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA. Fue delegado estudiantil titular del Consejo Directivo. Se graduó de abogado con el Premio Tedín Uriburu y diploma de honor. Se doctoró en Derecho (UBA) con la tesis “Contribución de Corrientes a la formación institucional de la República”. Es Miembro de Número de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires. En la mencionada corporación tuvo la dirección del Instituto de Derecho Constitucional. Asimismo integra, como Miembro de Número la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España y de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales. Fue profesor adjunto de Historia de las Instituciones Representativas, en la Universidad Nacional de La Plata, como también profesor titular de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (UBA). Es uno de los miembros fundadores del Comité Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Integra el Comité Ejecutivo y el Comité Consultivo. También integra los comités directivos de la Institución Mitre, el Instituto Histórico de Corrientes y de la Rama Argentina del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Fue el Secretario general de la Asociación Argentina de Ciencias Políticas; Vicepresidente primero del Comité Ejecutivo del Partido Liberal de Corrientes y de la Federación Nacional de Partidos de Centro. Presidente honorario de la Asociación Correntina “General San Martín”. Miembro del directorio del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, como también presidente de su comisión de Derecho Constitucional. Integró la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados. Autor de numerosas obras editadas sobre temas jurídicos, históricos y políticos. Fue el primer Director General de Provincias del Ministerio del Interior; Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires; Diputado Constituyente en la Convención Reformada de la Constitución de la Provincia de Corrientes. Diputado Nacional y Senador de la Nación, por la Provincia de Corrientes (en varios períodos). Embajador de la República Argentina en Venezuela y Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación. Premio Konex. El Instituto Nacional Sanmartiniano le otorgó las Palmas Sanmartinianas y la Orden de Caballeros de San Martín de Tours lo designó como su “Miembro de Honor”. Recibió la Condecoración Cruz de las Fuerzas Terrestres Venezolanas (primera clase) y la Orden del Libertador en el grado de gran cordón, de la República de Venezuela. Condecoración de la Orden Nacional do Cruzeiro do Sul, en el gran de gran cruz, de la República Federativa del Brasil. Condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el grado de gran cruz, de la República del Ecuador. Condecoración de la Orden de Manuel Amador Guerrero, en el grado de gran cruz, de la República de Panamá. Condecoración de la Orden del Cóndor de los Andes, en el grado de gran cruz, de la República de Bolivia. Condecoración de la Orden de la Bandera Yoeslava, de la República Federativa de Yugoeslavia. Condecoración de la Orden al Mérito Civil de España. Condecoración “Insignias de Commandeur Dans L´Ordre National du Merite”, de la República Francesa.