Depresión

Depresión en el lactante y niño pequeño: trastorno reactivo de la vinculación

  • Se produce cuando los niños se ven privados de cuidados y de afecto (orfelinatos, hospitalización, maltrato, etc.).
  • Se asocia con retraso del crecimiento (enanismo por privación afectiva) y del desarrollo intelectual, con alta tasa de morbi/mortalidad.

Depresión en el adulto

La depresión es una de las enfermedades más frecuentes en la actualidad.
La detección precoz es el mejor tratamiento para este tipo de pacientes, pues puede hacer retroceder la enfermedad rápidamente.
Cuando exista la sospecha de depresión por parte del propio paciente o de sus familiares o allegados, la consulta con un médico clínico (el paciente generalmente acepta ir a un médico antes que a un psicólogo o psiquiatra) y su posterior derivación al psicólogo o psiquiatra, puede ser una ayuda inestimable.

Se debe analizar si se encuentran algunos de estos síntomas asociados en el mismo paciente:

  • Estado de ánimo bajo o triste.
  • Tristeza vital: diferente a estar triste por una situación desfavorable (pérdida de trabajo, de un ser querido, etc.).
  • Puede haber irritabilidad en lugar de tristeza.
  • Disminución de interés en actividades que antes lo distraían.
  • Alteraciones del sueño (insomnio con despertar precoz o, por el contrario hipersomnia, que es dormir demasiado).
  • Sensación de falta de energía, fatigabilidad.
  • Quejas somáticas (dolores u otras molestias físicas, preocupaciones hipocondríacas).
  • Disminución de la atención y de la concentración; frecuentemente se van a quejar de fallos de memoria reciente.
  • Afectación de la conducta y del aspecto personal, con abandono de su autocuidado (ropa, peinado, aseo), que le dan al paciente un aspecto típico (“aspecto depresivo”).
  • Ideas relacionadas con: fracaso, culpa, desesperanza, ruina, catástrofe, inutilidad, enfermedad, y fantasías de muerte y suicidio.
  • Una visión negativa de su vida, tanto en lo referente al pasado (autorreproches, recuerdos mayoritariamente tristes) como al futuro (autodepreciación, sentimientos de inutilidad y desesperanza, baja autoestima).

Depresión en el anciano:

  • Es habitual ver muchos síntomas somáticos y quejas de disminución de memoria y rendimiento intelectual.
  • Es más frecuente ver síntomas depresivos de intensidad menor en respuesta a los numerosos problemas sociofamiliares o de salud a los que están expuestos (trastornos adaptativos).