Enfermedades por sexo y edad

Diabetes

La diabetes se caracteriza por presentar niveles de azúcar (glucosa) en sangre superiores a lo normal (se denomina hiperglucemia). Ello se debe a una producción insuficiente de insulina, que es la hormona producida por el páncreas que regula la glucemia (nivel de glucosa en sangre).

Existen dos tipos de diabetes:

  • Tipo 1: Niños y jóvenes hasta 30 años: Síntomas más importantes, deben tener un control médico permanente.
  • Tipo 2: Mayores de 40 años: Síntomas más leves y tratamientos más sencillos.

Detección precoz:

  • Antecedentes de diabetes en la familia.
  • Orinan mucho.
  • Mucha sed.
  • Mucho apetito.
  • Pierden peso.
  • Cansancio.
  • Tardan en curar las heridas.

Ante estos síntomas, se debe acudir rápidamente al médico clínico para el control de la glucemia y un eventual diagnóstico precoz de la diabetes.
Si la diabetes no se trata o si se discontinúa el tratamiento se pueden encontrar.

  • Trastornos de la visión (maculopatía).
  • Trastornos de las extremidades inferiores.
  • Menor resistencia a las infecciones.
  • Heridas que no curan.

Hipertensión arterial

La tensión arterial es la presión que tiene el flujo sanguíneo dentro de las arterias luego que es eyectado del corazón (ventrículo izquierdo); tiene dos valores: uno máximo o sistólico y otro mínimo o diastólico. Si bien la presión varía según sexo y edad, en general no debería sobrepasar los 120/80, tomada en reposo.

La hipertensión es el aumento de la tensión arterial sobre los valores normales.

Las causas o factores de riesgo son:

  • Exceso de peso.
  • Alto consumo de sal en las comidas.
  • Stress.
  • Mucho trabajo y poco descanso.
  • Abuso de café, alcohol y cigarrillos.

Síntomas:

  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Trastornos de la visión.
  • Sangrado por la nariz.

Es importante el control periódico de la tensión arterial porque un porcentaje de la población hipertensa no tiene síntomas y no sabe que tiene valores altos de T.A.

Trastornos de la alimentación.

Anorexia

  • Se inicia generalmente en la pubertad en la época de los cambios físicos sexualmente diferenciadores, que son vividos de forma traumática. No es raro que haya un precipitante (comentario crítico sobre su cuerpo, enfermedad que inicia el adelgazamiento, problemas
    familiares).
  • Frecuentemente hubo exceso de peso en la niñez o una preocupación excesiva de la madre por la alimentación.
  • Primero se reduce la ingesta de alimentos calóricos y, posteriormente, de cualquier tipo.
  • Tienen una conducta inusual respecto a la comida (alteran sus horarios para comer solos, esconden la comida que no toman,) y lo niegan o no quieren hablar de ello, rechazando que estén enfermas.
  • Pierden peso o no alcanzan el esperado si son prepúberes.
  • Minimizan, su delgadez (la esconden con ropas amplias), el hambre (que sí tienen) y la fatiga.
  • Aumentan su ejercicio físico (frecuentemente de forma ritualizada y frenética, tras las comidas).
  • Distorsión de la imagen corporal: Se preocupan por determinadas zonas de su cuerpo (nalgas, muslos, abdomen), que siguen viendo “gordas”.
  • Pasan mucho tiempo pensando en la comida, calculando dietas y preparando platos elaborados para los demás, con un intenso miedo a engordar (no se influye por la pérdida de peso).
  • Se provocan el vómito tras cualquier “exceso” y no es raro (30- 50%) que presenten episodios bulímicos (atracones que llevan a cabo en secreto) y que se asocien con conductas compensadoras (ayuno, ejercicio, vómitos, laxantes).
  • Suelen ser sintomáticas: muy poco tejido adiposo, intolerancia al frío, fatiga, falta de menstruación, estreñimiento, fragilidad de piel y uñas quebradizas.

Bulimia

  • Su rasgo fundamental son los atracones bulímicos (episodios de ingesta voraz de alimento, de corta duración y con sensación de pérdida de control), que se siguen de conductas compensadoras (no purgantes, como el ayuno o el ejercicio, o purgantes, como los vómitos, el uso de laxantes o de diuréticos).
  • Debe existir preocupación por el peso y la imagen corporal.
  • Suele haber asociación con alteraciones psicopatológicas como descontrol impulsivo (sexual, robos), trastornos afectivos con mayor riesgo de suicidio y abuso de sustancias.
  • Las consecuencias físicas varían al perderse menos peso y no ser frecuente la amenorrea.
  • Las conductas compensadoras tienen graves repercusiones físicas (desequilibrio electrolítico, esofagitis, caries, engrosamiento de las glándulas salivares, etc.).

Trastornos de la atención e hiperactividad en la niñez

  • Aparecen en 3-5% de los escolares, sobre todo varones (10:1).
  • El inicio es precoz (generalmente antes de los 7 años de edad).
  • Existen 3 grupos de síntomas:
  • Falta de atención (Inatención): No presta atención en clase, parece no escuchar, comete errores por descuido, no se centra ni termina sus tareas, pierde cosas.
  • Hiperactividad: No se queda quieto en la silla, habla en exceso, corre y salta en situaciones inapropiadas, no soporta actividades de ocio tranquilas.
  • Impulsividad: Tienen fama de “maleducados”. Interrumpe la actividad de otros, se precipita en sus respuestas, no espera en las colas, no toma en cuenta los posibles riesgos de sus actos. Con frecuencia parecen irritados y agresivos.
  • Se asocia con disfunciones cerebrales mínimas.
  • En sus familias puede haber antecedentes de trastorno antisocial y alcoholismo paternos, y de trastornos histéricos en las madres (¿factor genético o de aprendizaje?).